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Un cazador de palomas en la Catedral

C.M.
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Un halcón se ha instalado con asiduidad en uno de los seis cajones de cría instalados dentro de un proyecto piloto. La idea es reintroducir esta especie para ayudar a controlar la población de aves en la ciudad

La halcona que se ha instalado durante semanas en la caja nido del templo gótico. - Foto: Asociación Bonelli

La iniciativa de asentar en la ciudad el halcón peregrino para controlar de una manera natural la población de palomas, que promueve la Concejalía de Medio Ambiente en colaboración con la Asociación Bonelli, sigue adelante aunque tiene todavía un largo camino por recorrer. La primera fase, consistente en la colocación de seis cajones de cría en diferentes puntos de la ciudad para ayudar a estas aves a establecerse, ya concluyó y desde hace cuatro meses miembros de esta organización realizan visitas para comprobar si efectivamente han usado estas 'casas'.

Solo en uno de ellos, el ubicado en una de la agujas de la Catedral, se ha detectado la presencia de una hembra de halcón que ha acudido a este refugio con asiduidad para alimentarse de lo que caza (se han observado restos de palomas, estorninos, patos...) pero no ha criado. El hecho de que no hubiera un macho adulto en el entorno hizo que finalmente abandonara la zona de invernada. 

En los cajones enclavados en el Castillo, el Gobierno Militar, la torre de incendios del Servicio Territorial de Medio Ambiente, la Casa de Cultura de Gamonal o la torre del ecoparque de Cortes no se detectado la presencia de halcones aunque sí palomas, cernícalos o urracas. «Se trata de una iniciativa a largo plazo, quizás se tenga que mover alguno de los cajones como el del Castillo o el ecoparque al no haber dado los resultados esperados. Estamos dando los primeros pasos de un proyecto ilusionante y bonito con el objetivo de reintroducir una especie en peligro de extinción en nuestra ciudad y que nos ayude a la vez a controlar la población de palomas», indicó el concejal de Medio Ambiente, Josué Temiño. 

Las cajas son de madera de 90x60x60 centímetros y se han tenido que elaborar a medida del lugar en el que van a colocarse. Tienen un suelo de gravilla que simula las rocas, una franja de césped artificial para que se pose y unas manchas blancas que simulan excrementos de halcón y simular que en la zona ha estado otro halcón y es un espacio 'familiar'. En todas ellas se ha colocado una cámara para realizar el seguimiento de las aves.

La segunda parte del proyecto consiste en la colocación de otro tipo de cajas denominadas hacking, que son de mayores dimensiones que las nido y servirán para hacer una reintroducción artificial, y que se han ubicado en el Castillo y la Casa de Cultura de Gamonal. En este caso se contactará con criadores y se introducirían pollos de halcón de entre 20 y 30 días. Se les alimentará hasta que puedan desarrollarse, volar y cazar por su cuenta. 

El concejal de Medio Ambiente asegura que se está a la espera de que la Junta de Castilla y León autorice este cría en cautividad. «Tenemos todo listo para sacar a licitación el contrato en el Ayuntamiento pero el primer paso es tener la autorización de la Junta de Castilla y León. Confiamos en que se nos autorice y poder criar los halcones y que puedan ayudar a controlar la población de palomas», añadió.

La Asociación Bonelli completaría estas actuaciones con un proyecto educativo para que los escolares puedan ver el crecimiento de los halcones e incluso les puedan poner nombres e implicarles así en el cuidado de la naturaleza.