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El transporte burgalés amenaza con paros por el convenio

L.M.
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CCOO, UGT y USO planean movilizarse frente a las fábricas y detener el tránsito de camiones y buses de compañías locales

El convenio del transporte por carretera, garajes y aparcamientos regula las condiciones laborales de alrededor de 3.000 trabajadores en toda la provincia. - Foto: Luis López Araico

El sector del transporte amenaza con volver a las andadas y detener su actividad. Tras los paros que se decretaron a nivel nacional el pasado marzo, motivados por el aumento de los precios del combustible, el sector burgalés se encuentra ahora en plena negociación del convenio colectivo del transporte por carretera, garajes y aparcamientos 2021-2024.

Caducado desde el 31 de diciembre de 2020 y sin visos de resolverse pronto, la plataforma formada por CCOO, UGT y USO va a plantear a sus bases iniciar movilizaciones que podrían desembocar en una huelga con convocatoria para 3.000 trabajadores burgaleses.

La parálisis que se viene produciendo desde que culminó el anterior acuerdo provoca que la posibilidad de que se convoquen concentraciones de piquetes a partir de la semana que viene a la puerta de las principales industrias de los polígonos y en las cocheras de las compañías de transporte de viajeros sea muy alta. Los sindicatos aseguran que únicamente se detendrá a los trabajadores cuyas compañías estén enclavadas dentro del convenio colectivo provincial, dejando operar con normalidad al resto de los empleados.

La plataforma trasladó hace semanas una actualización del texto del acuerdo anterior «adaptado a la actualidad. «Las condiciones laborales no tienen nada que ver con las de hace 10 años. Los camioneros trabajan más con otro tipo de vehículos y mercancías mientras que los empleados del transporte de viajeros tienen horarios atípicos (bodas, celebraciones, nocheviejas, excursiones de fin de semana, despedidas...)», ejemplifican.

Denuncian que las «gratificaciones» que aseguran existen en el seno de las empresas para abonar estas cuestiones «no están pactadas», por lo que creen «imprescindible» que ahora sí figuren. Plantean un plus de 2,8 euros por hora nocturna en ocasiones como estas, a la que habría que sumar complementos como la penosidad, festivos, un cuatrienio más de antigüedad y horas extras en base a una hora ordinaria por 1,75.

La plataforma también especifica cuál es la razón para el envejecimiento paulatino de los trabajadores del sector y las causas que impiden su regeneración. «Las condiciones económicas no son buenas. No podemos tener a una persona al volante un montón de horas por 1.212 euros», lamentan. Es por ello que apuestan por hacer «atractiva» la profesión a través del aumento de las dietas en el extranjero o la disminución de la jornada anual hasta las 1.728 horas. «Queremos que se cumpla la prevención de riesgos. Que se ponga el foco en el cansancio generado de la conducción», expresan.

Combatir la fatiga. En el texto remitido a las patronales también se recuerda el alza del índice de la siniestralidad en carretera. «Hay muchos accidentes que se achacan directamente a la fatiga. No comprendemos que todavía se consideren de tráfico y no laborales», denuncian. Con respecto a la subida salarial, los sindicatos exigen una subida del 8% por año de vigencia con una cláusula de revisión del IPC. Sin embargo, y tal y como apuntan, los empresarios se han quedado en un alza del 3% anual con un pago único de 1.000 euros en 2022. «Planteamos dejar cerrado el 2021 en verano y ponernos después a discutir el resto pero no ha sido posible», afirman.