La A-12 se despereza con unas tímidas catas arqueológicas

H.J.
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Por primera vez en dos años se trabaja en uno de los tramos pero simplemente para realizar prospecciones

Labores preparatorias del trazado de la futura autovía, a primeros de julio. - Foto: Daniel Canas

No es mucho, o más bien es muy poca cosa, pero dadas las tristes circunstancias que han rodeado a las obras de la A-12 a lo largo de los últimos tiempos cualquier avance se celebra como algo por lo que felicitarse.
Justo cuando se cumplían dos años desde que se pararon los movimientos de tierras en el tramo entre Burgos e Ibeas de Juarros, en las inmediaciones de la urbanización Los Tomillares, por primera vez en todo este tiempo hay una parte de la futura Autovía del Camino en el que hay algo de movimiento en territorio burgalés.
Se trata del extremo más cercano a La Rioja, entre Villamayor del Río y Santo Domingo de la Calzada, con una longitud de 14 kilómetros y un coste previsto de 72,4 millones de euros, donde hace unas semanas que un equipo de arqueólogos trabaja en la realización de prospecciones arqueológicas sobre seis potenciales enclaves prehistóricos y visigodos.
A la espera de conocer los resultados de sus investigaciones, si se encuentran hallazgos que por su valor lo justifique podría ser necesario llevar a cabo excavaciones, lo que siempre complica, encarece y retrasa las obras públicas a cielo abierto pero que resulta totalmente obligatorio por ley.
Si no hay nada reseñable, cuando culminen todas las catas y sondeos llegará el turno del desbroce y limpieza del trazado por donde deberá discurrir la A-12 y posteriormente, entre finales de verano y principios del otoño, deberían llegar los esperados movimientos de tierras con el objetivo de rematar las obras en el plazo de tres años.
Estos últimos suelen ser el signo más visible de que una obra pública está en marcha y no tiene marcha atrás. salvo excepciones como la que está padeciendo en sus propias carnes esta misma autovía. En el tramo más cercano a Burgos, y después de que ya se viera la presencia de maquinaria pesada en 2018, de repente se pararon y están a la espera de un modificado del proyecto.
El Ministerio de Fomento adjudicó el contrato en octubre de 2016 por 46 millones de euros y un plazo de ejecución de 30 meses con una rebaja respecto al coste inicialmente previsto del 46% que ahora supuestamente estaría negociando la empresa adjudicataria. 
Además de este Burgos-Ibeas y del mencionado Villamayor-Santo Domingo, a la A-12 le restaría por ejecutar otros dos tramos: el Ibeas de Juarros-Villafranca Montes de Oca y el Villafranca-Villamayor.
El primero de ellos consta de casi 25 kilómetros, es el que incluye el puerto de la Pedraja y hace tiempo que ya cuenta con proyecto, pero no ha sido licitado. El segundo también acumula varios años aprobado, constaría de 16,6 kilómetros y se prevé un coste de más de 100 millones de euros, pero igualmente sigue durmiendo el sueño de los justos a la espera de que unos próximos Presupuestos Generales del Estado se decidan a darle el empujón definitivo.