El tráfico del bulevar sube un 7% tras abrir Las Rebolledas

R.P.B.
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La conexión del antiguo puente de los Ingleses con la avenida Valentín Niño ha permitido descongestionar vías del centro de la ciudad, ganándose en fluidez

El tráfico del bulevar sube un 7% tras abrir Las Rebolledas - Foto: Luis López Araico

Hace ya tiempo que el bulevar se afianzó como una vía esencial en el tráfico de la ciudad; tras la apertura de su primer tramo sirvió para descongestionar casi de forma inmediata las habitualmente embotadas, como la neurálgica calle Vitoria. Al margen del único carril, fuera de polémicas como los prohibidos giros a la izquierda, el corredor que un día acogió el entremado de vías del tren se ha revelado como una alternativa cada vez más usuada por los conductores. Y mucho más desde que -todavía no se ha cumplido el año- se cerrara esa suerte de anillo interior con la puesta en marcha del puente de Las Rebolledas, en el entorno del campus universitario, al oeste de la ciudad. Según los datos facilitados por la Unidad de Tráfico, desde la apertura de este tramo, el tráfico en todo el bulevar se ha incrementado un 7 por ciento, dato que, aseguran, irá creciendo paulatinamente «aunque la idea es que tampoco crezca de forma exagerada, ya que el anillo mezcla tramos de un carril con otros de doble carril».
«Desde la apertura de este tramo hay una mayor fluidez», explica Ángel Barrio, Jefe de la Unidad de Tráfico del Ayuntamiento. Así, según los datos, la intensidad media diaria del ansiado tramo de Las Rebolledas se acerca a los 3.000 vehículos. «Por los puntos de aforo, hemos observado que se ha incrementado a nivel general.La apertura de este tramo ha tenido una clara influencia en el resto del bulevar. Ha aumentado la afluencia en torno a un 7 por ciento.Esto significa que ya hay usuarios que se han planteado utilizar solo esta vía porque tiene continuidad. Nos gustaría que el incremento en el tráfico del tramo del bulevar central no fuera excesivo, porque entonces sí que podríamos encontrarnos con problemas».
Aunque todavía es pronto (apenas ha transcurrido todavía un año desde la apertura del puente) sí que se nota el incremento de la intesidad media diaria en esta arteria que recorre la ciudad de este a oeste. Según la Unidad de Tráfico, ese incremento, aunque no sea demasiado notable, ha servido para descongestionar otras calles muy transitadas de la ciudad. «Los datos de aforo que arrojan vías como la calle Vitoria o la avenida de Castilla y León indican que el tráfico ha descendido, aunque sea ligeramente».A este respecto, desde la Unidad de Tráfico se esperaban ese impacto. «Desde el punto de vista del tráfico rodado era lo lógico. Hasta entonces, gran parte de la gente que vivía en la zona de Fuentecillas o Parralillos no tenía más alternativa que la única que había. Ahora esa alternativa ofrece posibilidades para ir tanto al norte como al sur, tanto al este como al oeste.
¿Atascos? Gran parte del bulevar, esencialmente aquel que transcurre integrado en el entramado urbano, registra una alta densidad de tráfico en momentos puntuales del día, lo que ha motivado quejas de ciudadanos, que consideran que la existencia de un único carril constituye una encerrona que hace inevitable atascos en horas y díasconcretos. En este sentido, desde la Unidad de Tráfico son claros: el bulevar se diseñó y se construyó con la filosofía de vial de encuentro, y como tal se debe procurar -desde los técnicos municipales hasta los políticos- que esta vía cumpla esa filosofía. «Y creemos que está siendo así, se está cumpliendo perfectamente. Otra cosa es lo que pudiera ocurrir  con planteamientos que ya se han sugerido, como el de abrir el carril bus/taxi al resto de vehículos. Eso convertiría el bulevar en una vía de alta capacidad con todo lo que conlleva».
Esta opción, que no parece muy plausible, no sería tan sencilla de acometer entre otras cosas porque, desde la propia construcción, un carril es diferente a otro: uno es aglomerado asfáltico para rodadura normal de vehículos y el otro no, que es totalmente de hormigón. Además, esto complicaría los giros, que ya son en sí mismo peligrosos, especialmente para quienes discurren por el carril-bici. «Sería un verdadero peligro. El bulevar está concebido para que el tráfico rodado, el peatonal, el transporte colectivo y las bicicletas convivan de forma cívica. Otra cosa diferente es que al carril bici y al carril bus, por donde solo pasa una línea, no se le esté sacando rendimiento». En este sentido, y tras el cierre del anillo interior con la puesta en marcha del puente de Las Rebolledas, Burgos podría poner en marcha una línea de autobuses circular, como ya funciona en otras ciudades.
Desde la Unidad de Tráfico aseguran que la actual coyuntura del bulevar también ha servido para que puntos otrora complicados para el tráfico en horas puntuales, caso del puente de Veterinaria, junto a San Amaro, ya no registren tantos embotamientos, aliviando la densidad en el barrio de Fuentecillas, donde antes se registraban problemas de congestión, especialmente en dirección a la universidad.