Fallece el abuelo de la provincia

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Procopio Angulo, el abuelo de la provincia, falleció ayer lunes en el HUBU rodeado de toda la familia. En julio había cumplido 108 años

Fallece el abuelo de la provincia - Foto: Jesús J. Matías

La provincia y, sobre todo, Quintanilla de la Mata, se han quedado huérfanas. Amediodía de ayer fallecía en el Hospital Universitario de Burgos Procopio Angulo, al abuelo de la provincia. Llevaba ingresado desde el pasado miércoles, apenas de un catarro, pero ya se sabe que a esas edades todo se va complicando, una infección de orina y los pulmones que comenzaron a fallar, y poco a poco, el cuerpo se fue apagando, aunque ha permanecido consciente todo el tiempo, rodeado de sus hijos y nietos y con ganas de seguir viviendo. «Ha luchado, ha tenido mucha fuerza y hubiera podido con todo, pero claro, su cabeza podía más que su cuerpo», decía ayer una de sus nietas, Miriam Angulo, que con voz entrecortada por la emoción, nos decía que «sabemos que es ley de vida, pero tenga la edad que tenga, sigue siendo tu abuelo y duele igual, da mucha pena, lo llevaremos lo mejor que podamos, pero su ausencia se va a notar mucho, mucho, mucho».  
Procopio hace ya muchos años que vivía en Burgos con su hija Delia y su yerno Saturnino que le cuidaba o se cuidaban ya mutuamente, que Delia tiene ya 84 años. Los meses de verano se iban al pueblo, donde el abuelo de la provincia se entretenía más con sus vecinos y hasta el año pasado hasta jugaba a las cartas. También este verano ha disfrutado de Quintanilla de la Mata y aunque el día de su cumpleaños, el 8 de julio, estaba en Burgos, el domingo 14 toda la familia se reunió en la localidad cercana a Lerma donde celebraron el 108 cumpleaños de Procopio en un gran y feliz ambiente familiar. Allí estaban sus 4 hijos, sus yernos y nueras, sus 6 nietos y las 2 biznietas, además de otros familiares y amigos.
Yen Quintanilla han estado Procopio, Delia y Saturnino hasta mediados de septiembre, cuando ya el tiempo comenzó a refrescar y pusieron rumbo a Burgos. Miriam, su nieta, dice que ha estado bien, con algún catarro, incluida visita al hospital por un día, pero sin más, y haciendo la vida tranquila habitual, aunque sin salir de casa. Miriam destaca las enormes ganas de vivir que ha tenido siempre y su carácter afable, «nunca le hemos visto enfadado», añade para afirmar que seguirán los muchos consejos que les daba. El funeral se celebra hoy a las 16:30 horas en la iglesia de los Dominicos y después será trasladado al cementerio de Burgos, junto a su esposa que falleció en 1984. (más información en edición impresa)