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Moliente y corriente

GUILLERMO DÍEZ
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Durante muchos años los molinos de harina proporcionaron electricidad. Aunque no se vivía tan deprisa como ahora, y los cambios se producían con más lentitud, tuvieron que ser sorprendentes los comienzos en el uso común de la electricidad

Molino con dientes de madera de Vivar del Cid, propiedad de Javier Alonso. - Foto: Alberto Rodrigo

El candil fue, desde el s. X a. C., un utensilio para alumbrar. Constaba de un depósito para el aceite, usado como combustible, y una mecha de algodón retorcido que proporcionaba luz al arder. Fue el instrumento habitual de iluminación hasta ser sustituido por las lámparas de gas y las eléctricas.

También se alumbraba con velas el interior de las casas; en el exterior destacaban tímidamente las ventanas ofreciendo pequeños puntos luminosos en la oscuridad. (El escritor Bill Bryson afirma que abriendo la puerta del frigorífico, tenemos más luz que en cualquier hogar del s. XVIII.)

En el archivo de la catedral hay recibos desde 1828 hasta 1901 de una cercana fábrica de cera: 

Espejo para adosar un candelabro con velas (Capilla de Sta. Tecla).Espejo para adosar un candelabro con velas (Capilla de Sta. Tecla).

8 de julio de 1862: Recibo de la fábrica de cera y chocolate de la calle de la Paloma por la cera blanca de la capilla de la Visitación.
Para potenciar la eficacia de las velas, era habitual colocarlas junto a espejos. Aún pueden verse colgados en la capilla de Sta. Tecla con los candelabros para las bujías.

9 de noviembre de 1795: El deán trata del impuesto de un real sobre la cántara del vino y la pretensión de la ciudad de establecer el alumbrado a costa de los pudientes y considera que es posible que se grave aún más la cántara de vino para obtener los fondos necesarios.

1857: Tras un primer intento fracasado 11 años antes, se crea una fábrica de gas en Burgos y se logra instalar el alumbrado público en sus calles. En esa época el principal recurso para iluminar las ciudades era producir luz a partir de un combustible gaseoso, y supuso un empuje importante en el nivel de vida. En sus comienzos, las farolas de gas tenían que ser encendidas manualmente; después de unos años ya pudo hacerse de forma automática.
Pero no podemos equiparar ese alumbrado con el actual... En las noches del siglo XIX, las aún escasas farolas de gas proporcionaban una tenue luz que servía más para señalar el camino que para iluminarlo; era fácil tropezar con ladrones, malhechores y los obstáculos de las calles. 

Fábrica de luz de la Compañía de Aguas en la plaza de Alonso Martínez (Santos Ibeas). Fábrica de luz de la Compañía de Aguas en la plaza de Alonso Martínez (Santos Ibeas). - Foto: Diputación de Burgos

13 de abril de 1507: Interrogatorio para examinar a los testigos presentados por los capellanes del número, para esclarecer un hurto cometido en esta catedral, de la que se llevaron un arca con maravedís.

El gas no vino para quedarse demasiado tiempo: en seguida apareció el albor de algo nuevo, menos sucio -en principio- y mucho más seguro:

1875: Primera instalación eléctrica construida en España -Barcelona- para consumo en las viviendas.

Transformador de la central eléctrica de Castañares y el viejo palacio arzobispal en demolición (Santos Ibeas). Transformador de la central eléctrica de Castañares y el viejo palacio arzobispal en demolición (Santos Ibeas). - Foto: Archivo Municipal de Burgos

1887: Se inician las referencias al suministro eléctrico en Burgos.

1897: La Compañía de Aguas de Burgos -nacida en 1889- ofrece electricidad de forma generalizada.

En la provincia hay sólo 18 concesiones para explotar saltos de agua.

1901: Primer reglamento acerca de los contadores eléctricos. 

Poco antes de 1930 el suministro eléctrico es declarado ‘servicio público’. Los molinos adquieren una enorme importancia: fabrican harina y energía eléctrica.
Pero la electricidad se generaba en forma de corriente continua y no era posible llevarla lejos, lo que limitaba su uso a lugares cercanos a las centrales de producción. 
Este problema inició un rápido desarrollo en la utilización de la corriente alterna, porque se puede transportar a mucha distancia, permite el uso de transformadores, y los motores que la utilizan son más sencillos que los de corriente continua, lo que simplifica su mantenimiento.

1939: En Burgos operaban 4 empresas eléctricas: La ‘Compañía de Aguas’, el ‘Porvenir de Burgos’, la ‘Hidroeléctrica del Arlanzón’ y la ‘Electra de Castañares’, que nació de una fábrica de papel creada en 1845, convertida en explotación eléctrica a principios del siglo XX. Esta última funcionaba las 24 horas del día, favoreciendo la actividad sin limitación horaria en algunas industrias.

En la provincia había 98 centrales eléctricas. La mitad de ellas eran molinos readaptados: en aquellas economías de subsistencia había un molino cercano a cada pueblo, y el ingenio creativo hizo su trabajo: convertirlo en generador de electricidad... En Vivar del Cid aún se conserva uno cuya turbina -rodezno, rodicio, rodete...- gira horizontalmente. Pese a su pequeño tamaño, abastecía de luz a 9 pueblos de la comarca y a la granja de las Mijaradas. La última vez que lo visité funcionaba perfectamente.

1 de marzo de 1150: Alfonso VII dona al abad del monasterio de San Cristóbal de Ibeas, de la orden de San Agustín, y a su monasterio la heredad de las Mijaradas, sita entre Hurones, río Vena y Riocerezo, con su fuero y pertenencias.

A la catedral, la electricidad llega para mejorar la iluminación -ver y ornamentar-; el sonido -aunque la acústica del templo obligue a modificar ciertos hábitos en la dicción: hay que hablar despacio y articulando muy bien las sílabas, para evitar que la reverberación haga incomprensible el discurso-; también aumenta las posibilidades de uso de los órganos -no hacen falta entonadores-; el volteo de las campanas -aunque tiene ciertos inconvenientes frente al manual-; y más tarde la posibilidad de poner calefacción, alarmas, sistemas anti-incendio, ordenadores, pantallas... Y supone también ganar seguridad: La oscuridad y las fechorías siempre fueron buenas compañeras...

8 de agosto de 1721: El cabildo comunica a los regidores de la ciudad los hurtos que se cometen debido a la poca vigilancia que hay, como el robo de piedra y materiales en algunas obras. También hay una cuadrilla de ladrones asaltando iglesias.

Además, incluye otras ventajas: la limpieza frente a la iluminación con aceite, cera o gas; rapidez y facilidad en el uso; disminución del riesgo de incendios...

En el año 1120, la reina Urraca dona al obispo y cabildo de Burgos el diezmo del mercado y de los baños para alumbrado y ornamento de la catedral, que aún no era la actual... Podemos imaginarla iluminada con candiles de aceite, velas y algunos hachones en las festividades.

20 de abril de 1480: Se acuerda colocar una lámpara de plata encendida junto a las otras cinco, y que se alumbre noche y día a expensas de la fábrica; al igual que la lámpara que está en el altar mayor que debe permanecer encendida día y noche a costa del tesorero.

Hasta los reyes colaboraban en la iluminación del templo:

15 de noviembre de 1488: Privilegio de los Reyes Católicos por el que conceden 6.000 maravedís a la capilla de los Condestables para el consumo de cera.

Y después se le devolvía el favor a la corona:
6 de diciembre de 1623: Se lee una carta del rey Felipe IV solicitando se rece por la salud de la reina Isabel de Borbón y de la infanta recién nacida. Se acuerda hacer una procesión al hospital de la Concepción, que el viernes por la noche se toquen las campanas con solemnidad, se pongan luminarias encima de la puerta principal de esta iglesia y que los ministriles toquen en las torres.

Cuando llegue la electricidad, disminuirán las suciedades producidas por el aceite, la cera y los humos de su combustión:

20 de mayo de 1624: Se pide al campanero que se ocupe de la limpieza de las lámparas y estadales de esta iglesia.

También la luz es utilizada para celebrar victorias:

20 de agosto de 1712: Se pide que las victorias en Flandes se celebren con una misa de acción de gracias, un Te Deum y que se pongan luminarias.

22 de julio de 1719: Carta del presidente de Castilla, dirigida al cabildo de Burgos, por la que le comunica la victoria obtenida en Sicilia y que se debe celebrar con un Te Deum y tres noches de luminarias.
Por la última disposición de un fallecido, la catedral recibió unas máquinas cuyos elevados costes de adaptación y puesta en marcha no iban a ser compensados con un buen resultado. Finalmente, el cabildo decidió venderlas.

7 de febrero de 1831: Un profesor de farmacia desea tomar en renta las máquinas eléctrica y neumática depositadas en el archivo; se acuerda tratarlo con los testamentarios.

30 de diciembre de 1834: Carta de la Sociedad Económica de Amigos del País de Burgos que piden se les permita usar las máquinas neumática y eléctrica que han correspondido al cabildo, para dedicarlas a la enseñanza. Aunque se han instalado en Burgos las cátedras de Aritmética, Geometría, Mecánica, Delineación y Química aplicadas a las Artes, carecen de medios suficientes para la enseñanza experimental y sólo cuentan con algunos efectos que les ha donado la Junta de Sanidad.

9 de junio de 1887: Oficio del Ayuntamiento por el que «se comunica a este cabildo la propuesta de iluminar con tres focos de luz eléctrica las torres de la catedral, como parte del espectáculo de las fiestas de San Pedro y San Pablo, de forma que no se verá afectada la catedral en ninguna forma, aunque los focos van en el interior de las torres y el generador irá en la plaza de Santa María. Teniendo en cuenta que la luz eléctrica aventaja el alumbrado de gas, y que los hilos conductores irán recubiertos de gutapercha, por lo que piden la autorización del cabildo».

12 de junio de 1887: Minuta de este cabildo por el que concede la autorización al Ayuntamiento para la iluminación eléctrica de las torres, a condición de que se haga con todas las precauciones posibles y sin ningún peligro de incendio, por lo que piden que el ingeniero que lo ejecute lo trate con el fabriquero.

10 de diciembre de 1903: Recibí del contador capitular, de 10 pesetas con 45 céntimos, por el suministro de luz eléctrica durante la novena de la Purísima Concepción.

Todos estos datos proceden del archivo de la catedral; La industria en Burgos en los siglos XIX y XX, Luis Javier Coronas Vida y José Luis Miguel de la Villa; En casa: Una breve historia de la vida privada, Bill Bryson; Los negocios eléctricos operantes en Castilla y León, Pedro Amigo; La electricidad en España en 1900. Actuaciones en la introducción del alumbrado eléctrico, Joan Carles Alayo; y de conversaciones con Javier Alonso en su molino de Vivar del Cid.