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Morato planea rebajar sueldos y ampliar el ERTE en Briviesca

S.F.L.
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La empresa briviescana amenaza con no aplicar la subida salarial del 2% en 2022, no respetar el acuerdo de indemnizaciones y eliminar el pago de las pagas extra y vacaciones generadas

Morato planea rebajar salarios y ampliar el ERTE - Foto: S.F.L.

El periodo de negociaciones entre el comité de empresa y los directivos de Morato Pane avanza, pero las posibilidades de alcanzar un acuerdo se desvanecen con el paso del tiempo. En la última reunión, la compañía italiana anunció a los representantes sindicales que además de planear despidos, pretende rebajar los sueldos y ampliar el ERTE. En el encuentro de ayer también se realizó un repaso a la situación económica actual de la planta de Briviesca después de las salidas efectuadas en 2021.

«Siguen sin aclararnos el número de empleados que se irán a la calle. En principio, los 11 previstos de mano de obra indirecta no se van a salvar. De los 31 de mano de obra directa que habían anunciado despedir puede que alguno conserve el puesto», explica el presidente del comité, Roberto Alonso. De lo que no cabe duda es que para paliar la improductividad de la empresa van a «meter mano en todos los complementos que en su día acordamos» en el expediente de regulación temporal (ERTE), explica.

Dicha medida implica, además de que se permita la realización de ajustes sin la necesidad de llegar a un pacto y eliminar el previo aviso de 15 días, suprimir en materia del Expediente de Regulación Temporal de Empleo la utilización previa de la bolsa de horas. «Esto significa que los preavisos para no acudir al trabajo los lunes, martes y miércoles se notificarán el mismo viernes; y para hacer el ERTE los jueves y viernes nos los comunicarán el miércoles previo. Además, durante los días que permanezcamos sin trabajar planean dejarnos de pagar las horas extras y las vacaciones que generamos, en contra de lo que hemos percibido hasta ahora», explica.

Pero los recortes no se quedan ahí. Los directivos de Morato también aspiran a «ampliar de cuatro a cinco los turnos de vacaciones» y «no aplicar la subida salarial del 2%» pactada por convenio para el año que viene. A todo esto hay que sumar que las «tablas salariales se van a modificar, los sueldos van a bajar, el plus de antigüedad va a disminuir al igual que las tablas del convenio colectivo, que descenderán hasta que la cifra que se necesite para que el EBITDA -el beneficio bruto de explotación- pase a ser positivo», añade Alonso.

Respecto a las indemnizaciones que los asalariados despedidos recibirán, desde el comité reniegan que «tampoco tienen intención de respetar» el acuerdo firmado de 45 días de salario por año trabajado, con un máximo de 42 mensualidades. «La empresa nos comunicó su compromiso en invertir cinco millones de euros para modernizar instalaciones y maquinaria con el objetivo de adaptar procesos y ser más competitivos. Habló también de que el convenio continuaba intacto, tal y como se acordó en su momento», manifiesta el representante. «No han cumplido ninguna de sus promesas y antes de que se vayan 42 personas preferimos que les quiten la planta», sentencia.

ASAMBLEA. El comité de empresa de Morato Pane planea celebrar una asamblea  este fin de semana en el polideportivo municipal de Briviesca para mantener a los 330 empleados y a los vecinos informados de las intenciones de la compañía italiana. Según fuentes sindicales, «pretendemos organizar una reunión pública a la que podrán asistir todos los interesados». La preocupación de los trabajadores se ha incrementado desde que la firma anunciara que próximamente se ejecutarán 42 despidos pero no hiciera hincapié en los puestos que corren peligro.

Mientras dura el proceso de negociación -que finalizará el 9 de diciembre- y en el caso de que por el momento no apliquen ninguna medida «no podemos convocar manifestaciones porque va contra la Ley. A día de hoy no tenemos ninguna contemplada pero no descartarnos movilizarnos dependiendo de lo que vaya ocurriendo durante estos días», expone Roberto Alonso, presidente del comité, que recuerda que desde que Morato adquirió la empresa a Cerealto Siro Foods en enero, la planta ha perdido en torno a 54 puestos, entre bajas, jubilaciones y fallecimientos. «La empresa afirma que con la salida de 42 personas se ahorraría 2,2 millones de euros», añade.