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Erasmus en la Bureba vacía

S.F.L.
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Alumnos de Croacia, Grecia y Briviesca fomentan los hábitos de vida saludable desde el colegio Mencía de Velasco

Erasmus en la Bureba vacía - Foto: S.F.L.

Carlota, Mireia y Tea no quieren ni oír hablar de la llegada del fin de semana, tan ansiado normalmente pero tan triste en esta ocasión. Acaba el viaje, ese que ha marcado para siempre sus cortas vidas y que ha logrado que dos briviescanas y una croata hayan sellado su amistad eternamente. «Voy a agradecer toda la vida a mi profesor que me eligiera para venir a Briviesca. Me encanta la ciudad y sus vecinos», declara la joven, una de los catorce alumnos europeos que han pasado cinco días en el municipio gracias a un proyecto Erasmus.

Como ella se muestran el resto de compañeros, encantados de haber «aprendido alguna palabra en español» y de descubrir una parte del país totalmente desconocida en sus respectivas tierras a diferencia de Madrid, Barcelona o las Islas Canarias, pero con «una riqueza natural y patrimonial sorprendente», manifiesta Christina Patsa, docente griega que ha acompañado a los estudiantes.

Gracias a la concesión por segundo año consecutivo de la beca europea de Erasmus+, destinada a la movilidad del alumnado involucrado en proyectos sociales, estos estudiantes de 5º de primaria han viajado hasta la capital burebana para conocer el colegio Mencía de Velasco y a los jóvenes con los que han trabajado mano a mano (hasta ahora a través de las pantallas de sus ordenadores) en el plan. A su vez, el trabajo que se ha desarrollado a lo largo del curso desde el centro educativo burebano ha buscado que los alumnos adquieran unos hábitos de vida saludables más consistentes, tanto para ellos como para el entorno, conociendo la gastronomía, literatura y deporte que Europa les puede ofrecer, para que aprendan a valorarlo.

Durante la ruta del Menvelditerráneo -así es como han designado al proyecto- han realizado diferentes actividades, como los almuerzos saludables y también han dedicado tiempo a la lectura. Estas han formado parte del día a día del colegio y las han compartido con los otros dos.

«El Erasmus+ es una gran oportunidad para abrir las puertas de los centros a la internacionalización, y aunque lleva un gran trabajo detrás, merece la pena la satisfacción que los alumnos muestran cuando disfrutan de las actividades. Ha sido una gran oportunidad para dar voz a Briviesca y que se nos conozca más allá de las fronteras de nuestro país», declara con ilusión Sara Rojo, coordinadora del proyecto.

Todo ha salido sobre ruedas y los escolares no pueden dejar de contar las anécdotas que durante estos días han vivido. «La experiencia no podría ir mejor, me ha venido genial para practicar inglés y además me he soltado con el croata. Es un idioma complicado pero cuando coges el ritmo va solo», explica Omar mientras colorea con una brocha un mural en el colegio.

Tanto los alumnos como los profesores foráneos han quedado maravillados de los encantos de La Bureba. «Voy a recomendar a mis amigos que vengan a pasar sus vacaciones a esta zona. Nos ha encantado su cultura y gastronomía», expresa emocionado Ivan Pejanovic, docente croata. Asimismo, el equipo directivo del Mencía de Velasco ha acompañado a los educadores a que conozcan el Ayuntamiento y el archivo municipal, del que han quedado asombrados al descubrir que en él se guardan documentos tan antiguos.

Los alumnos, sin embargo, se quedan con los ratos de convivencia que han pasado en los domicilios de los briviescanos, con la visita guiada por la bien trazada, que para algunos ha sido «la mejor que ha hecho nunca», aprender a jugar a la taba y correr delante del toro de fuego. La iglesia de Santa Clara y su retablo tallado en madera de nogal también les ha impresionado, al igual que la cantidad de paseos que hay en plena naturaleza y tan cerca del centro del municipio.

Ahora toca hacer las maletas, despedirse, soltar alguna lágrima y prometerse que pronto volverán a verse. Briviesca ha creado lazos que jamás se soltarán.