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El mal mantenimiento de fachadas genera decenas de intervenciones

G.A.T. / Miranda
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Los Bomberos salen unas 60 veces al año para solventar problemas como caídas de tejas y aleros, daños en los enfoscados y pérdidas de materiales, en muchos casos en inmuebles deshabitados hace años

La imagen de los Bomberos eliminando riesgos en inmuebles mal conservados es habitual, hay unas sesenta salidas al año. - Foto: G.A.T.

Prevenir la posible caída de elementos de las fachadas de algunos edificios no solo es conveniente en días de fuerte viento. La falta de mantenimiento de algunas comunidades de propietarios o directamente el abandono al que algunos dueños someten a sus edificios hacen que haya numerosos problemas vinculados con desprendimientos que, en la inmensa mayoría de los casos, no tienen graves consecuencias.

Pero no es raro ver a los Bomberos actuando con su camión escalera en tejados y fachadas. De hecho, hay cada año cerca de 60 intervenciones de este servicio municipal vinculadas con problemas en diversas construcciones. A veces son simples movimientos de tejas o pequeñas roturas de algunos elementos de las fachadas, pero otras son actuaciones que ponen en evidencia la escasa diligencia de los propietarios a la hora de actuar de la obligada conservación de los inmuebles, e igualmente la de la administración a la hora de vigilar y hacer cumplir esta obligatoriedad.

De hecho en muchos casos estos problemas de fachada derivan en la constatación de unos daños mayores en el inmueble, abocándole a la situación de ruina, y con ello normalmente a su demolición, como ya ha ocurrido en varios caso recientemente, con edificios derribados en calles como La Reja, Carretas, Eras de San Juan...

En lo reciente ha habido intervenciones por problemas en las fachadas o tejados en Juan Ramón Jiménez, La Estación, Ramón y Cajal, Arenal, parque Antonio Machado o República Argentina... prácticamente ninguna zona se libra. Muchas veces ocurren en edificaciones muy antiguas, en muchos casos deshabitadas.

Canalones desprendidos, caída de cristales por ventanas rotas, aleros de madera que pierden algunos elementos, enfoscados agrietados que acaban liberando materiales, persianas rotas o cornisas desgastadas son algunos de los daños habituales.

El abandono de inmuebles es otro de los grandes problemas. Construcciones que ya no tienen residentes y con ello se quedan sin una vigilancia interna sobre su estado. Y ocurre en varios puntos de la ciudad con inmuebles muy deteriorados que cada cierto tiempo generan problemas. Los hay incluso en pleno centro urbano, como el número 1 de la calle Concepción Arenal, con persianas sujetas con listones o cristales rotos en varias ventanas. En la calle El Olmo, haciendo esquina con Real Allende, hay otra construcción muy deteriorada, y cerca, en La Reja, se repite la situación.

Algo que puede ayudar al mantenimiento de inmuebles en mal estado es la Inspección Técnica de Edificios (ITE) que deben pasar todos los inmueble de más de 40 años y que por ahora se aplica con cierta relajación por parte del Consistorio. Hay en previsión que sean más de 2.400 las construcciones, si bien la ordenanza municipal habilita un proceso progresivo para que no sean todas de golpe, y además no está aplicando con escaso celo la obligatoriedad que recoge la norma.

En esta misma materia el Ayuntamiento acaba de aprobar otra herramienta destinada a un mejor control de los trabajos de rehabilitación que se hagan en la ciudad. Ha sido Miranda Puede la que ha dado la voz de alarma sobre el proceder en algunos casos de rehabilitaciones realizadas sobre inmuebles protegidos.

De ahí que haya logrado el compromiso municipal de crear un órgano participado por varios profesionales (arquitectos, ingenieros, historiadores, abogados...), denunciando la «arbitrariedad» con la que se dan este tipo de licencias. Desde Miranda Puede se lamenta «la sensación de dejadez» que hay en la observancia de muchos edificios mirandeses.

La portavoz de la formación, Esperanza Muñoz, incide además en que los catálogos de edificios protegidos de PGOU y del PERI están «faltos de estudio, desarrollo y concreción», por lo que pide una actualización y una concreción en los trabajos a realizar. Y en especial habla de cómo no se actúa adecuadamente en el cumplimiento de las ordenanzas. «Hay que incitar a los propietarios a mantener los edificios en perfectas condiciones y hacer cumplir la ley, ya que son muchos los edificios en los que no se hacen trabajos de mantenimiento.

El PP igualmente critica el actuar de Urbanismo: «Tenemos un PERI, fichas técnicas, edificios protegidos y no ha habido ningún seguimiento ni diligencia con respecto al cumplimiento, no se le ha dado solución de continuidad».