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Aurelio Medel

Hecho a mano

Aurelio Medel


Los PERTE y la despoblación

10/05/2022

Esta semana se ha presentado en Sagunto (Valencia) la factoría de baterías eléctricas que va a construir el grupo alemán Volkswagen, que va a suponer una inversión de 3.000 millones y la creación de 3.000 empleos directos y otros 10.000 indirectos. Estos datos producen una profunda envidia, ya que significan más futuro y prosperidad para una amplia zona de la provincia de Valencia.

Buena parte de esta inversión se va a financiar con cargo a los fondos concedidos por la UE para paliar los efectos de la pandemia, además de todas las facilidades que ha garantizado la Generalitat Valenciana. Esta factoría forma parte del Proyecto Estratégico para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) del vehículo eléctrico y conectado promovido por el Gobierno. Por tanto, está cimentada con enormes ayudas públicas.

Hace un mes que se conoció que Sagunto iba a ser el emplazamiento de esta fábrica de Volkswagen, que suministrará las baterías a sus plantas de montaje de coches en Pamplona y Martorell. Entonces se argumentó que el puerto había sido clave en la decisión, además de otras ventajas como la disponibilidad de suelo industrial para las instalaciones, que van a requerir 240 hectáreas.

La historia industrial de Sagunto está ligada a dos empresarios vascos, Ramón de la Sota y Eduardo Aznar, que hace 120 años decidieron construir el puerto de Sagunto para desde allí sacar el hierro de las minas de Ojos Negros (Teruel), de la que tenían una concesión por 60 años. De inmediato se creó la industria auxiliar del ferrocarril que llevaba el mineral desde el interior al puerto. Los mismos empresarios desarrollarían allí mismo la siderurgia.

Sagunto contaba con poco más de 7.000 habitantes antes de la construcción del puerto en 1902. Tres décadas después ya eran 20.000 y en los sesenta, el doble. Ese crecimiento se nutrió de emigración del interior de España, buena parte procedentes de la provincia de Teruel. Primero se llevaron el mineral, luego a los mineros.

Sagunto está en la costa mediterránea, una de las zonas de España con mayor densidad de población. Cuenta con 67.043 habitantes, de los que 4.769 son parados, según los datos del INEM de marzo. Por tanto, nada que ver con otras comarcas agobiadas por el paro y despoblación.

Sagunto es un caso emblemático de cómo la industria privada y la mano pública movilizan a la población de un sitio a otro. Primero fue una concesión pública de minas y ahora una fábrica de baterías. Son decisiones privadas adobadas con recursos de todos, lo que debería obligar a procesos más transparentes y con participación de la sociedad civil.

El gobierno central tiene en marcha 11 PERTE con unos volúmenes de inversión que van a determinar la vida de muchos territorios para décadas. Es crucial que las empresas de la región y la Junta estén muy encima para atraer nuevos proyectos y consolidar los que ya están aquí. Nos va la vida.