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Ponen a la venta la última gran quesería de la Demanda

P.C.P. / Salas de los Infantes
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Sierra de Lara dejó de producir en Salas de los Infantes durante la pandemia, aunque siguió con la comercialización de existencias. Ahora, la Finca La Viña se ofrece por 1 millón de euros

Vista general de la Finca La Viña, con 15 hectáreas y varias naves y viviendas, a la entrada de Salas de los Infantes. Piden un millón de euros por ella. - Foto: f2estudio

No queda una sola quesería en toda la Demanda. El anunciado adiós de la última de ellas, Sierra de Lara, se confirma como definitivo, una vez que la familia propietaria haya puesto a la venta por un millón de euros todas sus instalaciones, ubicadas en la entrada a Salas de los Infantes desde Burgos, a la espera de un comprador que decida retomar el negocio o bien dedicar el complejo a otros fines.

La firma paralizó la producción durante la pandemia, debido al fallecimiento de uno de los hijos del fundador, Ruperto Casanueva. No obstante, continuó con la comercialización de sus existencias tanto en los establecimientos a los que surtía desde hace décadas como directamente al público que entraba a sus instalaciones. El paso del tiempo y la falta de relevo han llevado a la gerente de la empresa Marga Casanueva, a tomar la difícil decisión de desprenderse definitivamente de este negocio.

Aunque no ha querido hacer declaraciones a este periódico, la explotación ganadera está en venta en varios portales de internet. Según se describe, la parcela cuenta con 15 hectáreas y diversas construcciones. Por ejemplo, hay una nave de 3.780 metros cuadrados equipada para la explotación de ganado ovino y compartimentada en diversas estancias, tales como salas de lechería, vestuarios, oficina, etc. 

Además de varias construcciones auxiliares, como dos apriscos, un almacén multiusos, un cobertizo-, está la fábrica de quesos, con unos 900 metros cuadrados, una vivienda anexa de tres plantas y una anexa de una sola planta de 198 m2 a reformar.

Natural de la localidad cántabra de Arnuero, Ruperto Casanueva se estableció en 1966 junto a su mujer Margarita en Izarra (Álava), donde fue el pionero de la fabricación de queso industrial, además de fomentar la cría de muchos rebaños de las sierras de Gorbea, Gibijo y Salvada, y popularizar la leche de oveja latxa por su calidad.De hecho, el cabeza de familia, ya fallecido, da su nombre a un concurso de queso de pastor que se celebra cada año en Amurrio.

Ya con la segunda generación se estableció a principios de los 90 en Salas de los Infantes, donde llegaron a tener un rebaño propio con más de 1.000 cabezas y a elaborar  unas 70 toneladas de producto, que distribuían en Burgos, el País Vasco y Navarra.

Manuel Sadornil, de Lácteos de Sasamón e integrante de la Asociación Provincial de Fabricantes de Quesos de Burgos (Afaquebur), subraya que en la zona de la Demanda la mayor parte del ganado se cría para carne -«no hay rebaños de ovejas de leche»- por lo que la lejanía de la materia prima encarece cualquier aventura quesera.

Además, reconoce que «montar una quesería es difícil, muy difícil», porque Sanidad exige un sinfín de requisitos y también por las complicaciones para dar salida al producto fuera del circuito de las grandes y medianas superficies. Bien lo saben los productores artesanos que tanto han sufrido durante la pandemia, con la ausencia de ferias y mercadillos.

En Tierra de Lara emprendió Andrea Ramos, que convirtió su proyecto de fin de carrera en realidad y montó una quesería artesanal hace 4 años en Villaespasa. Productos Artesanos Valparaíso nació en un antiguo pajar y funcionó en sintonía con los ganaderos y los productos de la comarca de Tierra de Lara, pero las circunstancias personales de esta ingeniera agrónoma y la COVID-19 le obligaron a cerrar.