La nueva variante de Salas a Quintanar rondará los 10 millones

P.C.P.
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La Dirección General de Carreteras recibió en agosto el proyecto y requirió a la consultora varias correcciones. Asegura que este mismo año puede iniciar la contratación del mismo

El centro de Salas de los Infantes soporta un intenso tráfico de vehículos pesados a diario. - Foto: f2estudio

El conductor que circula a diario por Salas de los Infantes y su entorno se enfrenta a un doble peligro. Su opta por rodearla en dirección a Soria, el pésimo estado del asfalto de la variante de la Nacional 234, salpicada de baches a lo largo de 3,5 kilómetros. Si atraviesa su casco urbano hacia Quintanar de la Sierra, varios pasos de cebra, peatones que cruzan fuera de ellos, un par de giros complicados, y un intenso trasiego de camiones que van y viene a los aserraderos de la comarca y a la fábrica de Kronospan.   

La pacificación del tráfico en este municipio, y la tranquilidad para sus vecinos, depende de dos administraciones, el Estado y la Junta, y ambas se encuentran enfrascadas en unos trámites administrativos que no terminan de concretarse en obras. Hace unos días, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana avanzó a este periódico que la compleja solución para los problemas de drenaje que sufre la N-234 costará cerca de 8 millones de euros, según un proyecto de rehabilitación que se encuentra en «fase avanzada».

La Consejería de Movilidad, por su parte, debe cumplir esta legislatura el compromiso de ejecutar la nueva variante de la CL-117, pendiente desde hace dos décadas. Desde la Junta, informan que la Dirección General de Carreteras recibió el proyecto en agosto de 2022 y «tras una primera supervisión, se han requerido varias correcciones que actualmente está realizando la consultora encargada de la actualización» del documento, que ha sido necesaria porque la Administración regional se dejó caducar el informe de impacto ambiental.

«Una vez recibido, se supervisará de nuevo para, con el visto bueno de los servicios técnicos, poder aprobarlo provisionalmente y someterlo a información pública de expropiaciones», prosiguen desde la Consejería. Aseguran que «la cuantía presupuestada para el ejercicio 2023 permite iniciar los trámites de contratación de un proyecto que supondrá una inversión plurianual superior a los 9,6 millones de euros».

Falta por ver si las obras llegan y Estado y Junta se coordinan para no ejecutarlas al tiempo y convertir la actual ratonera en agujero negro.