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Un millón de espectadores ha pasado por el Teatro Principal

I.L.H.
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El edificio isabelino cumple 25 años de su reapertura con una programación estable que incluye estrenos, grandes formatos, coproducciones y ciclos consolidados. Tras arreglar las insidiosas goteras, prevé renovar 390 de sus butacas

Las 390 butacas que se renovarán del total de 840 están en su mayoría en el patio, la platea y el entresuelo. - Foto: Luis López Araico

Un millón de aplausos deberían sonar en el Teatro Principal el 7 de julio, fecha de su aniversario, como reconocimiento a quienes han ocupado sus butacas desde su rehabilitación en 1997. Porque sus plateas, paraísos, entresuelos y patios han latido con cada uno de los espectadores que han ocupado esos espacios a lo largo de 25 años. La programación estable del edificio isabelino ha sido respaldada por un millón de espectadores, según las cifras de la Gerencia de Cultura: cerca de 500.000 pasaron hasta el año 2008 y el resto hasta ahora, teniendo en cuenta el parón por la pandemia y además que, a partir de 2013 los aficionados han tenido que dividir sus corazones con el Fórum, el otro gran escenario municipal de la ciudad.

A las puertas de la celebración del Día Internacional del Teatro -que se conmemora el 27 de marzo- rendimos homenaje a la 'bombonera' que restauró José María Pérez Peridis y que, desde 1997, ha sido el corazón cultural de la programación municipal. Su escenario y las bambalinas, el patio de butacas y sus accesos han escuchado aplausos y abucheos, han oído cantar, reír y llorar, han visto bajar el telón y su cierre con la pandemia y han sentido los nervios de estrenos nacionales, locales y absolutos. En este tiempo el inmueble ha acogido producciones propias, la presencia de compañías de renombre internacional, grupos locales, ciclos para los que ha sido su casa y una programación estable -salvo en el mes de agosto- que ha conformado la agenda de la ciudad.

Ha pisado sus tablas el bailarín y actor Lindsay Kemp interpretando a Elizabeth y otros actores y actrices desaparecidos como Paco Rabal, Adolfo Marsillach, Rosa María Sardá, Arturo Fernández, José Luis López Vázquez, Fernando Guillén, Verónica Forqué, José Luis Coll, Pedro Osinaga, Paco Valladares, José Sazadornil Saza o la hija de Regino Sainz, Carmen de la Maza. 

Si hablamos de música, sus altavoces han dado voz a aquellas ya apagadas de María Dolores Pradera, Georges Moustaki, Franco Battiato, Carlos Cano, Luis Eduardo Aute, Manolo Escobar o Chano Lobato. Se ha estrenado la ópera Tosca y antes de que abriera el Fórum ha sido el recinto de musicales como Fama, We will rock you, Jesucristo Superstar, Mamma mia, Chicago, Cabaret... 

Eso sin olvidar que el Teatro Principal fue sede del Estío Burgalés que dirigía Rafael Frühbeck, la Orquesta Sinfónica de Burgos o el Concurso de Corales Antonio José hasta que abrió el Fórum, la Semana Internacional de Guitarra Regino Sainz de la Maza, el Festival Escena Abierta, Titirimundi, las Noches Flamencas o el Certamen Internacional Burgos-Nueva York.

Es evidente que resulta inabarcable señalar las producciones más importantes, incluidas también las de danza, humor, magia, espectáculos infantiles, orquestas, recitales, conciertos de bandas locales, montajes de las compañías de Burgos, la Escuela Municipal de Teatro, etc. Pero lo importante, sin duda, es que ha sido respaldado por un millón de personas interesadas en lo que ocurría sobre las tablas y entre bambalinas.

cambio de butacas. Si recuerdan, no fue fácil recuperar un edificio del siglo XIX que había permanecido cincuenta años cerrado, entre 1946 y 1994, y hacer por fin hacer algo con esa ruina en medio de la plaza del Cid. Tampoco fue sencilla su remodelación porque no había unanimidad sobre cuál debía ser su uso: se habló de que fuera sede del Ayuntamiento, de la universidad, oficinas, un hotel o un bloque de viviendas. Hasta que finalmente se decidió devolverlo a la cultura y de su reforma se encargó José María Pérez Peridis.

Desde su restauración en 1997, sin embargo, el edificio que alberga el teatro, una biblioteca, sala de exposiciones, salas polivalentes y las oficinas de la Gerencia de Cultura no dejado de dar problemas. El Teatro Principal ha seguido sufriendo durante años goteras y filtraciones que han provocado más de un quebradero de cabeza e incluso litigios judiciales con la constructora San José. La última reforma se realizó hace dos años, con el cambio de cubierta para evitar la humedad. Aún así, la sala Polisón sigue con filtraciones.

Mientras se buscan soluciones para ese problema, las instalaciones han sufrido también por el paso del tiempo y el uso. Es el caso de las butacas de madera y terciopelo rojo. De las 840 con las que cuenta el Principal, se ha establecido la necesidad de renovar cerca de 400. La intención de la Gerencia de Cultura es cambiarlas en agosto, cuando el recinto esté cerrado, pero para eso es necesario que se licite esta intervención valorada en 150.000 euros. El problema es que estas butacas no son estándar y cada cual tiene una medida concreta según la curvatura de la fila en la que se encuentra. Así que, si no se licita inmediatamente, a la empresa que resulte adjudicataria le será imposible disponer de unas butacas específicas para el verano.