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La oposición ve «desproporcionada» la ordenanza de chamizos

C.M.
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El PP considera fuera de lugar la multa de 300.000 euros y Vox afirma que la regulación es «restrictiva». El bipartito está dispuesto a negociar

La Policía Local ha intensificado la vigilancia sobre los chamizos en los últimos meses. - Foto: Patricia

El último borrador de la Ordenanza de Chamizos no ha gustado a los grupos de la oposición en el Ayuntamiento al considerar que el texto es «restrictivo» y contempla sanciones que podrían llegar hasta los 300.000 euros tras su debate en la Comisión de Licencias. 

Desde la filas del Partido Popular se pone de manifiesto la necesidad de regular estos locales pero su portavoz, Carolina Blasco, califica de «persecución» a los jóvenes las sanciones establecidas solo por estar en un chamizo charlando sin tener una autorización. Una autorización que se conseguiría a través de una «farragosa» tramitación en el registro y que solo tendría un año de vigencia. «Las sanciones de hasta 300.000 euros son la versión más extrema de la Ley Mordaza.

Solo por estar hablando en un chamizo que no tenga autorización», aseguró, al tiempo que recordó que en otros ayuntamientos como el de Villena las sanciones oscilan entre los 500 y 300.000 euros, en función de la gravedad de los hechos. 
Blasco recordó que deberán ser los padres los que hagan frente a las sanciones. Al tiempo que subrayó las elevadas exigencias para poder tener un chamizo. «Esta propuesta provocará el desplazamiento de los jóvenes hacia las plantas superiores de los edificios, agravando las molestias a los vecinos. Así solo se les pondrán denuncias por exceso de ruido y no por estar en un chamizo sin autorización».

Por ello, la portavoz del PP exigió que se tenga en consideración el informe del anterior asesor jurídico municipal en el que se determinaban los aspectos para regular estos locales y que se redacte un texto adecuado a la finalidad que se pretende. 

Desde la filas de Vox, el concejal Fernando Martínez-Acitores consideró que la regulación es muy «restrictiva», lo que llevará a la desaparición de los chamizos como lugares de reunión de los jóvenes y se quedarán como lugares de ensayo para los músicos en los polígonos industriales (...).

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