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Los jóvenes dan el paso

R.E.M.
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La representación de Lerma necesitaba 200 voluntarios y los ha logrado gracias a las nuevas generaciones

Ensayos para la pasión viviente de Lerma - Foto: Miguel Ángel de la Cruz

Sabían que no iba a resultar tarea fácil lograr que la tradicional Pasión Viviente de Lerma echara a andar de nuevo por toda la maquinaria que requiere movilizar. Han pasado tres años en los que el evento no se ha podido llevar a cabo, en 2019 por la lluvia y los dos siguientes por la pandemia, y ahora se necesitaba la colaboración de 200 personas. Ha costado, pero finalmente se ha conseguido y la cita volverá a las calles esta Semana Santa más rejuvenecida que nunca. Las nuevas generaciones se dieron cuenta de que se necesitaba su ayuda y por ello han dado el paso definitivo. «Si se perdía este año ya no se iba a hacer más veces», comenta Magnolia Mariscal, que a sus 17 años es una de las nuevas incorporaciones.

Ya han comenzado los ensayos en la localidad para que todo esté listo para el Jueves Santo, aunque a medida que se acerque la fecha se intensificarán para que quede perfecto. Entonces, se trasladarán hasta los exteriores reales. De hecho, el Miércoles Santo terminan de hacer el ensayo general sobre la una y media de la madrugada y el día siguiente a las seis de la mañana ya están montando los escenarios para arrancar a las nueve de la noche. Se han planteado las mismas escenas de siempre, aunque en la del Huerto de los Olivos se modificará el escenario para ganar espacio y que entre más gente. Cada una de ellas se trabaja de manera independiente y las últimas que se han practicado son La última Cena y La Oración en el Huerto de los Olivos, donde participaron los apóstoles, los sumos sacerdotes, varios soldados romanos y Jesús.

«Es un esfuerzo colectivo muy grande y lo más complicado ha sido encontrar a la gente, hemos tenido que buscar debajo de las piedras para que se animasen pero la ventaja es que hemos rejuvenecido y establecido un relevo generacional», comenta Pedro Angulo, párroco y director de ensayos. Reconoce que cuesta que se suelten y expresen durante los ensayos puesto que no son actores profesionales. Pero en el momento de la puesta en escena -del directo-, dice, se meten en el personaje y se crecen al estar delante de la gente.

La parte más compleja llega con La Crucifixión al tener que levantar las cruces con sogas y «se debe tener una buena distribución y coordinación». Así lo confirma Víctor González, que bromea que «tienes que confiar en los demás para subirte, pero sí confía». Un año más será Jesús y ya ha perdido la cuenta de las veces que ha ejercido ese papel y, aunque nadie más lo quiere, asegura que para él todos son igual de complicados. Se sigue poniendo nervioso justo antes de salir, pero tras pasar los primeros minutos de representación se va relajando y disfrutando de la representación.

Una de las grandes novedades con la que contará el evento en esta edición se encuentra en el recorrido. Se mantienen las mismas escenas, pero se optará por reducir la duración. Habitualmente se tardaba más de dos horas y se acababa alrededor de las once y cuarto de la noche, por ello ahora se pretende que como mucho se alargue durante hora y media el trayecto que arranca a las nueve de la noche. «Es un horario asequible para lo niños o para quienes se tienen que ir luego... de la otra forma terminábamos demasiado tarde», explica Javier Angulo, presidente de la Asociación Cultural El Arco, que recuerda que en aquellos años donde el tiempo ha acompañado se han llegado a dar cita más de 5.000 personas en las calles.

Tanto mujeres como hombres forman parte de esta representación, una de las más famosas del país con 37 años a sus espaldas. En el caso de la joven Magnolia Mariscal será la portera de Sanedrín y explica que su grupo de amigos se implica en todas las actividades de este tipo. «No nos cuesta y si no lo hacemos los del pueblo no lo va a venir a hacer nadie», manifiesta. Tampoco hay edades concretas, ya que los colaboradores van desde los 15 años a los 72.

Después de tanto tiempo sin actividad mucha gente se había desilusionado y en otros casos aún no ha desaparecido el miedo a la covid. Lo difundieron a través de las redes sociales y, reconoce Angulo, que la publicación de este periódico sobre la urgencia de encontrar voluntarios hizo ver a los vecinos que la Semana Santa se acercaba y se requería su ayuda para los actos tradicionales. También se ha renovado de manera significativa el vestuario, para lo que se ha contado con la ayuda del Centro Ocupacional, donde están sus 'sastres de referencia'. Ahora toca volver a empezar y que la ilusión se renueve.