Un abrazo en las gradas

JOSÉ DANIEL MATÉ
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OPINIÓN | "(...) Me acordé de él y de chocar su mano hace 15 días tras el gol de Marcelo ante el Arenas que nos hacía soñar con remontar. Volveremos, Ángel. Al Plantío y a chocar la mano. Incluso a pegarnos un abrazo si hace falta"

Marcelo marcó ante el Arenas el último gol del Burgos CF hasta la fecha. - Foto: Christian Castrillo

Si fuera un martes al uso en estas líneas podría estar escribiendo sobre el olfato goleador recuperado por Toché en el momento decisivo de la temporada, sobre la rapidez y contundencia defensiva que volvió a exhibir Undabarrena -el auténtico ‘jefe’ de la zaga blanquinegra- cada vez que se vio las caras con el ariete del Real Unión, o de la seguridad que un partido más mostró bajo palos Pedro López, que comenzó el curso en el banquillo y tras un amargo debut en Leioa ha acabado ganándose el puesto a base de grandes intervenciones, siendo una de las claves de la recuperación del equipo de José María Salmerón. Pero no.

El domingo no hubo fútbol en El Plantío, ni baloncesto en el Coliseum, tampoco rugby en San Amaro, siquiera balonmano en el polideportivo. Nada. Ni lo habrá en unas cuantas semanas. Veremos cuántas. Maldito coronavirus, que amén de todas las víctimas que se está cobrando en nuestra ciudad y en nuestro país, nos ha quitado también la ilusión de acudir el fin de semana al estadio o al pabellón para disfrutar del deporte que nos une en compañía de familiares o amigos.

Le escribía hace unos días por WhatsApp a la novia de un amigo para decirle que le diera recuerdos a su padre, Ángel, colchonero y blanquinegro (igual que el mío), que este año se ha hecho socio con nosotros. Me acordé de él y también de chocar su mano hace 15 días tras el gol de Marcelo que valía el empate ante el Arenas y que nos hacía albergar esperanzas de remontada.

Volveremos, Ángel. Al Plantio y a chocar la mano. Incluso a pegarnos un abrazo si hace falta. Porque resistiremos a este virus y además todos saldremos más unidos.