scorecardresearch

Burgos se lleva 760.000 euros 'extra' de tributos del Estado

H.J
-

La buena marcha económica de 2019 permite recibir, por segundo año consecutivo, una compensación positiva de los impuestos nacionales a la espera del temido resultado de 2020

Burgos se lleva 760.000 euros ‘extra’ de tributos del Estado

A las arcas municipales les acaba de llegar una notable alegría en forma de ingreso extra. Como cada mes de agosto, el Gobierno central acaba de cerrar la liquidación de la participación en los tributos del Estado, cosa que llega siempre con un desfase de dos años, así que el recientemente conocido corresponde a 2019. Y ha sido positivo.

El día 29 de julio el Ministerio de Hacienda le comunicó al Ayuntamiento de Burgos que la parte que corresponde a la ciudad por impuestos estatales como el IRPF, el IVA, alcohol, tabacos o hidrocarburos había arrojado un saldo a favor del Consistorio de 758.018,10 euros. Y pocos días después procedió al pago.

La cifra resulta de restar la participación real, una vez liquidados los tributos y que ascendió a 44,9 millones de euros, de las entregas a cuenta que el Estado realizó hace dos años en forma de adelanto y que se habían limitado a 4,2. 

Es el segundo año consecutivo en el que esta cuenta sale positiva para el Ayuntamiento de Burgos. Ya ocurrió con la liquidación de 2018 (recibida el verano pasado), cuando a la ciudad le salió ‘a devolver’ casi millón y medio de euros.

Un repaso por las diferencias entre las entregas a cuenta y el resultado final de la participación en los ingresos del Estado a lo largo de los últimos 12 años permite comprobar el comportamiento irregular de este capítulo. Según la información proporcionada por el área de Hacienda del Ayuntamiento de Burgos, desde el ejercicio 2007 ha habido 9 resultados positivos y cuatro negativos.

La mayor alegría se la llevó la ciudad con la liquidación de ese primer año de la serie estadística, que tuvo lugar justo antes del crack financiero e inmobiliario aunque se pagase como siempre dos años después. Entonces los servicios municipales recibieron la feliz noticia de que obtendrían 3,6 millones de euros. Pero la resaca fue terrible. Al año siguiente el Gobierno central le pidió más de 3 millones de euros, y en 2011, procedente de la resta de 2009, llegaron a ser 10,8 millones de euros que todavía se están pagando.

Aplazamiento hasta 2031. El concejal de Hacienda, David Jurado, explica que falta por devolver 1 millón de euros de la primera remesa y 4,7 (en números redondos) de la segunda, gracias a un aplazamiento se negoció en su día y que permitirá abonarlo poco a poco hasta el 31 de diciembre del año 2031.

Posteriormente, en los años 2013 y 2017, llegaron nuevos ‘sustos’ en forma de reclamaciones de entre 1 y 2 millones de euros, pero rápidamente se compensaron con los resultados positivos de los años siguientes.

La participación en los ingresos del Estado se calcula cada año y aunque los ayuntamientos no sepan nunca a ciencia cierta cómo irá el ejercicio económico. «Al menos tienes una garantía de lo que te va a llegar inicialmente con las entregas a cuenta», apunta Jurado, «a diferencia de la Junta de Castilla y León que no trabaja con este tipo de previsiones».

2019, como acaba de comprobar el Consistorio capitalino, fue un buen año en lo económico, pero de cara al próximo ejercicio el panorama ya se asume que será mucho peor. La crisis vinculada al coronavirus provocó un desplome repentino de la actividad empresarial y del consumo que necesariamente tendrá que reflejarse en los distintos conceptos que componen los tributos estatales.

La Federación Española de Municipios y Provincias ya avanzó hace unos días la cifra de 3.000 millones de euros como el montante que los ayuntamientos podrían tener que devolver. Ante ese panorama preocupante, ha solicitado al Gobierno central alguna medida especial como podría ser alguna moratoria. El concejal de Hacienda desconoce de dónde ha podido salir esa estimación y aboga por la prudencia: «Veremos a ver si es eso y si el gobierno finalmente habilita un fondo para compensarlo o no. De no ser así, siempre será posible fraccionarlo si es muy abultado como ya nos pasó en Burgos con las liquidaciones de 2008 y 2009, que estamos pagando en 15 ó 20 años», apunta.

Por el momento, y a la espera del posible ‘palo’ del próximo ejercicio, la administración municipal puede disfrutar del ingreso que le ha llegado en forma de paga extra veraniega.