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Pilar Cernuda

CRÓNICA PERSONAL

Pilar Cernuda

Periodista y escritora. Analista política


Interrupción del matrimonio: la salida más digna

25/01/2022

Son días amargos para la Infanta Cristina, sus hijos, y toda la Familia Real. Probablemente, incluso para el Rey Felipe, que en tiempos fue el mejor amigo y confidente de la Infanta, además de su hermano. Precisamente por el comportamiento de Urdangarín y el empeño de doña Cristina de apoyarle sin condiciones rompió D. Felipe la relación con ella, la despojó de su título y la eliminó de cualquier acto institucional. Pretendía así que no hiciera más daño a la Corona por la actitud delictiva de Urdangarín, condenado a 5 años y 10 meses de prisión.

El comunicado es muy significativo. Lo firma el aún matrimonio, lo que indica que la Casa Real no considera que la Infanta sea miembro de la Familia, como ya se anunció tras la proclamación del Rey Felipe, cuando se decidió que solos los Reyes, sus padres y sus dos hijos eran miembros de la Familia Real, mientras el resto se convertían en "familiares". Por otra parte, teniendo en cuenta el funcionamiento de la Casa, parece impensable que el comunicado de Doña Cristina e Iñaki se haya hecho público sin conocimiento del Rey. Lo que hace pensar que estos últimos días pudo producirse algún contacto entre los hermanos.

Nada bueno se puede decir de Iñaki Urdangarín. La justicia ya le ha considerado un delincuente, pero además su comportamiento personal solo se puede calificar de indigno. Destrozó la vida de su mujer y sus hijos hace años, que no han tenido un mal gesto hacia él a pesar del sufrimiento y de verse apartados de la institución a la que pertenecían. Cuando parecía que Urdangarín empezaba a recuperar una cierta normalidad con su régimen penitenciario actual, en lugar de centrarse en buscar un futuro laboral estable para reanudar su vida familiar, ha vuelto a las andadas. Las malas andadas conocidas antes de su matrimonio y, lo que es peor, después de casarse.

La Infanta Cristina ha optado por la salida más digna, la separación. Palabra que no se utiliza en el comunicado conjunto, sino el eufemismo de "interrupción de la vida matrimonial". Nadie sabe qué ocurre dentro de un matrimonio, pero la Infanta ha dado muestras sobradas de querer y apoyar a su marido y asumir las consecuencias de esa actitud. Hay mujeres que en situaciones parecidas prefieren aguantar, incluso cuando las infidelidades son públicas. Doña Cristina en cambio ha preferido apostar por su propia estimación. Tiene unos hijos en edad difícil que han demostrado estos años su fortaleza para encarar situaciones muy difíciles para cualquiera, y cuenta también la Infanta con unos padres y una hermana que no le fallarán.

Los delitos económicos de Urdangarín ya demostraron que no era persona fiable. Los últimos días se ha visto también que es un hombre superficial, frívolo, incapaz de sentir respeto por su mujer y sus hijos, y tampoco por la Corona. Institución que lo acogió inicialmente con reticencias. Eran acertadas.