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Fernando Lussón

COLABORACIÓN

Fernando Lussón

Periodista


Las cuatro 'D'

25/01/2022

La idea de la construcción europea es una idea de paz y por eso este es el momento de lo que podríamos llamar las cuatro "D": diplomacia, distensión, desescalada y disuasión, dijo el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, a la entrada de la reunión de los ministros del ramo de la Unión Europea para bordar la crisis desatada por la amenaza de Rusia y estudiar la respuesta a una hipotética invasión de Ucrania. Albares tendrá oportunidad de explicar con detalle cada uno de esos principios en su comparecencia a petición propia ante el Pleno del Congreso para explicar la posición del Gobierno y que permitirá conocer la del resto de los partidos políticos.  

El comunicado redactado por los ministros europeos en el que avisan a Putin de que la violación de la legalidad internacional tendrá "consecuencias masivas y costes elevados" es una forma de mantener la presión al mismo tiempo que salva las diferencias entre los miembros de Los 27, donde conviven las posiciones de aquellos países que insisten en la contundencia con la de aquellos que prefieren dar la oportunidad a la diplomacia hasta el último minuto, en el bien entendido que ninguno de ellos está por la labor de participar en un conflicto bélico.  

Las diferencias son evidentes también en el seno del Gobierno español con las dos 'almas' enfrentadas abriendo una nueva brecha entre supuestos militaristas y pacifistas confesos que no hacen diferencias entre agresores y agredidos. Albares tendrá que explicar el contenido de cada una de las "D" de las que habla y en la que ya se trabaja: la diplomacia, pendiente de la respuesta de Estados Unidos a las peticiones que realizó el responsable de Exteriores ruso, Sergei Lavrov, el pasado viernes en Ginebra, aunque lo previsible es que vaya en la dirección contraria de lo que pretende Rusia, dado que los ministros europeos se han comprometido a apoyar las decisiones soberanas de Ucrania con respecto a su vinculación a las instituciones europeas o de defensa compartida; y en cuanto a la disuasión se trabaja en la elaboración de las sanciones que tratarían de ahogar el desarrollo económico ruso. Distensión y desescalada, sin embargo, casan mal con la respuesta militar de la OTAN con el reforzamiento de las capacidades militares trasatlánticas en muchos países del este de Europa para reforzar las misiones de seguridad y defensa que desarrollan en ellos. La ampliación del despliegue de fuerzas militares de países europeos es una nimiedad en comparación con los 130.000 militares con los que el Kremlin amenaza la frontera de Ucrania con Rusia y Bielorrusia. Pero si se quiere la paz y la vuelta a una situación de cierta normalidad a pesar de la anexión de Crimea y la guerra en el Donbás, es preciso tener previsto todos los escenarios posibles.  

En esta ocasión Pedro Sánchez no ha dudado en cumplir con los compromisos que como socio leal de la OTAN ha de atender e incluso cuenta con el apoyo del Partido Popular que se declara partido de Estado en este caso sin dejar de insistir en las discrepancias en el seno del Gobierno a pesar de que la política exterior y de defensa es competencia directa del presidente del Gobierno y de que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz se le haya escuchado su posición. Es Pablo Iglesias el portavoz del 'no a la guerra'.