Aranda, al borde del abismo

G.G.U.
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La capital ribereña suma 45 casos más y su incidencia acumulada multiplica por seis a la del resto de Burgos

La mayor parte de los contagios se están produciendo en ámbito familiar y espacios de ocio. - Foto: Alberto Rodrigo

Los resultados de las más de 180 muestras tomadas en Aranda el lunes confirmaron que la situación epidemiológica empeora, al añadir entre 45 y 60 nuevos positivos (según la fuente) en infección por coronavirus en la zona, donde la incidencia acumulada de positivos en SARS-CoV-2 en la última semana ya es seis veces más alta que en el resto de la provincia: mientras que en la Ribera hay 38 afectados por cada 10.000 habitantes en ese período, en todo Burgos hay 5,9.
Estos datos implican que Aranda ha rebasado, y con mucho, el umbral epidemiológico del riesgo «muy alto» de transmisión del virus, establecido en más de 100 infectados por cada 100.000 habitantes en los últimos siete días. En este caso, su tasa es de 380 contagios por cada 100.000 personas, lo cual también empuja al resto de la provincia hacia el nivel de riesgo «alto» (más de 50), al obtener una tasa de 59 infecciones por cada 100.000 personas.
Tanto el vicepresidente de la Junta como la consejera de Sanidad, Francisco Igea y Verónica Casado, han reiterado hasta la saciedad en los últimos meses que en Castilla y León las decisiones iban «de la mano» de los datos epidemiológicos y en Aranda, da igual la tasa o la cifra que se escoja, todos apuntan hacia la misma dirección. Y de ahí que toda la comarca esté pendiente de un posible confinamiento, que la Junta tiene sobre la mesa desde el pasado sábado, pero que todavía no ha aplicado. La decisión depende de la Consejería de Sanidad, de si considera que todavía es posible determinar dónde y cómo se están produciendo los focos de contagio o si, por contra, el virus circula de forma tan descontrolada como para considerar que hay «transmisión comunitaria».

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