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Tecnología al servicio real de los mayores

SPC
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La Consejería de Familia y Telefónica coinciden en destacar los beneficios que las aplicaciones y soluciones digitales pueden aportar en la mejora de su calidad de vida y en sus cuidados

De izquierda a derecha, Javier González Barahona, Beatriz Herranz, Luis Miguel Torres, Isabel Blanco y Carlos Raúl de Pablos. - Foto: E. Margareto (Ical)

La aplicación de las nuevas tecnologías supone todo un reto pero también una oportunidad para el cuidado de las personas mayores. Aplicaciones o soluciones digitales incorporadas con normalidad en hogares y residencias pueden convertirse en un instrumentos para la humanización de los tratamientos a las personas mayores, ayudando a que se mantengan en su entorno social con garantías de seguridad y para poder prestar servicios de alta calidad.

La Agencia Ical ha reunido en un foro informativo a la Administración autonómica, que cuenta con 200 millones de euros de los fondos de reconstrucción europeos para materializar la gran transformación de los cuidados a los mayores; a Telefónica, la principal empresa de telecomunicaciones de España, y a Aerial, una compañía que prueba en Ponferrada (León) un proyecto piloto con Telefónica para detectar a través de la red wifi los movimientos de las personas en sus domicilios y ayudar así a su monitorización y cuidado en remoto.

Tanto la consejera de Familia, Isabel Blanco, como la directora territorial de Telefónica Centro, Beatriz Herranz, y el director comercial de la empresa Aerial, Javier González Barahona, coinciden en la necesidad de apostar por el desarrollo tecnológico de los cuidados para mejorar la calidad de vida de los mayores y dar respuesta a sus problemas más acuciantes: la soledad no deseada y las caídas en el entorno.

Las propias cifras dan una idea del reto al que se enfrenta la sociedad castellana y leonesa. Un 25% de los ciudadanos de la Comunidad tienen más de 65 años, y dentro de este grupo un 35 por ciento tiene más de 80 años, con el handicap de que se trata de una población muy dispersa.

En este sentido, la directora territorial de Telefónica Centro advierte de que en 2050 se multiplicará por cuatro la cantidad de ancianos que no podrán valerse por sí mismos, por lo que la sociedad tiene la obligación de buscar soluciones para estas personas. Para ello, recalca que la tecnología debe ser una herramienta, «nunca una barrera», basada en soluciones que sean vistas por los usuarios como algo que forme parte de su día a día que permitan el control y la monitorización de los mayores y combatir la soledad. «Igual que la pandemia provocó una transformación en la asistencia sanitaria, ahora es el momento del cambio de los servicios sociales y la tecnología tiene que ser clave en esta transformación», asevera.

En esta línea, Blanco explica que ya ha comenzado en Castilla y León una transformación integral del modelo asistencial que busca conjugar la atención a las personas mayores que quieren seguir viviendo en sus casas con aquellas que necesitan un modelo residencial. «El gran punto de inflexión que nos marcamos es dar a las personas mayores lo que quieren y lo que necesitan en el entorno en el que viven», dice. 

En este nuevo modelo de Atención a la Dependencia 5.0 es en el que la Consejería trabaja desde la pasada legislatura pasa por poner el uso de la tecnología al servicio de las personas mediante un sistema de atención en red y apuesta por uno preventivo y que ayuda a la autonomía personal. Los proyectos pilotos de este modelo ya están funcionando en algunas provincias.

Adaptación de viviendas

Los dos pilares de esta atención en red son que los usuarios permanezcan en sus domicilios tras una adaptación de las viviendas, tanto desde el punto de vista arquitectónico –eliminación de barreras y la adaptación de baños– como la instalación de la tecnología necesaria que permita su monitorización y, de esta forma, facilite el cuidado a las personas que se encargan de ellos. 

Además, Blanco señala que la herramienta fundamental y el «gran salto» que se está dando es la teleasistencia avanzada, un proyecto que podría estar implantado al cien por cien el próximo año, con un contrato único para toda Castilla y León y con un servicio gratuito para todas las personas mayores de 65 años, «para que se convierta en un derecho subjetivo». 

De esta forma se pasaría del «botón» a un domotización de la propia vivienda, con sensores de movimiento, detectores de CO2 y con las herramientas necesarias para realizar un seguimiento proactivo de las personas, controlando valores como la temperatura, el ritmo cardíaco o los niveles de azúcar. Para conseguir los objetivos, Blanco considera necesario animar a las personas mayores a que aprendan a manejar las herramientas: «Se lo tenemos que hacer muy fácil».

La red wifi, clave para identificar los hábitos en edades avanzadas

Un ejemplo de estas herramientas de control a distancia en los domicilios es el proyecto que está en fase de piloto en Ponferrada por parte de Aerial y Telefónica. El director comercial de la empresa canadiense Aerial, Javier González Barahona, explica que, en función de las distorsiones que producen los movimientos de las personas en las ondas de una red wifi, y mediante un algoritmo de inteligencia artificial, el sistema que se está desarrollando es capaz de detectar identificar, clasificar y valorar los tipos de movimientos que se han producido, lo que permite saber cuántas veces una persona ha ido a la cocina, al baño, a qué hora se acuesta o a qué hora se levanta, o conocer el nivel de actividad en una determinada franja horaria, e incluso si ha sufrido una caída.

Nuevo modelo en las residencias para ser centros multiservicios

Este modelo de atención en el domicilio se completa con el nuevo modelo de atención residencial que busca que las residencias se conviertan en hogares y en centros multiservicios. Así, los centros se están organizados en unidades de convivencia, con entre 12 y 16 personas, y con una serie de servicios comunes -lavandería, comedor, fisioterapía...- de lo que también se beneficien las personas que viven en su domicilios, dentro del modelo de atención en red. «Se trata de un modelo ambicioso y de una verdadera revolución en los servicios sociales», sentencia la consejera de Familia, Isabel Blanco. Además, Blanco añade que muchos de los avances de los hogares también hay que integrarlos en los centros residenciales, como la telemedicina avanzada.