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La Junta asume la gestión total de la teleasistencia avanzada

SPC
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El Gobierno da luz verde al contrato para los próximos tres años por valor de 40 millones y recoge el testigo del trabajo que venían desarrollando ayuntamientos y diputaciones

Isabel Blanco y Carlos Fernández Carriedo (d) llegan acompañados del director de Comunicación de la Junta. - Foto: Ical

El Gobierno regional toma el relevo de las diputaciones y los ayuntamientos y desde  este año será el único prestador del servicio de teleasistencia avanzada en Castilla y León, que se unificará bajo su mando para garantizar la igualdad de tratamiento de todos los beneficiarios de este servicio gratuito. Para ello, la Junta ha dado luz verde al contrato de 39,8 millones de euros para los tres próximos años con el objetivo de que los 42.000 beneficiarios que tiene actualmente este programa lleguen hasta los 50.000. De esta forma, este programa de teleasistencia avanzada, que comenzó a trabajarse desde la Junta en 2020, llega con el objetivo de aplicar la innovación y de modernizar los servicios sociales y unificar esta prestación, con una única plataforma, que será la del propio Ejecutivo regional, y que absorberá los contratos de quienes han venido prestando esta atención, las diputaciones y los ayuntamiento.

«En un mundo rural, la teleasistencia es un salto para que los usuarios puedan vivir en sus hogares», aseguró la consejera de Familia, Isabel Blanco, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, donde añadió que la previsión es que la adjudicación se realice a finales de octubre. El contrato incluye, además de la atención a las personas que se benefician de la teleasistencia, servicios de seguimiento proactivo a usuarios y cuidadores a través de llamadas periódicas y la implantación en los hogares para garantizar la seguridad de sensores y detectores de fuego o gas.

La propia Blanco, que acompañó al portavoz autonómico Carlos Fernández Carriedo, detalló que se trata de un servicio único en todas las provincias, ya que la Junta absorbió en un primer momento con 3,8 millones el prestado por diputaciones o entidades locales. Así, manifestó que la plataforma de este servicio es de la Junta, y resaltó que se trabaja con la Consejería de Sanidad para gestionar las citas médicas y su recordatorio a los usuarios.

Con este contrato se aborda también la digitalización de todo el parque de terminales domiciliarios de la Comunidad, y, durante la duración del contrato, se producirá el paso de la gestión de la prestación por parte de la entidad que realiza el servicio, que comenzará a hacerlo a través de la nueva Plataforma de teleasistencia avanzada de la Junta. La consejera puso en valor que este modelo se caracteriza por el alto grado de digitalización de su cartera de servicios y por basarse en una atención proactiva y personalizada, lo que supone «un ejemplo del proceso de modernización de los Servicios Sociales que impulsa la Junta».

«Se trata de una herramienta indispensable para consolidar el sistema de atención a la Dependencia 5.0, donde las nuevas tecnologías se ponen al servicio de la protección de las personas más vulnerables», expuso Blanco.

Más y mejores servicios

El modelo de teleasistencia avanzada se implementa sobre la base de «más y mejores servicios» de seguimiento en la atención a las personas y el despliegue de dispositivos tecnológicos que facilitan la detección de posibles situaciones de riesgo y, por lo tanto, ofrecen más seguridad a los usuarios.

En lo que respecta al primer eje, como explicó Blanco, implica un «apoyo al mantenimiento de la salud y seguimiento de la atención a las personas dependientes» y un «seguimiento proactivo y apoyo al cuidador». En lo que se refiere a la digitalización de los servicios, la teleasistencia avanzada  se articula mediante comunicaciones automáticas a través de dispositivos tecnológicos, como los diseñados para la detección de fuego y humo, de situaciones de riesgo y emergencia fuera del domicilio –por ejemplo, para la geolocalización del usuario o su auxilio mediante dispositivos móviles– o para la dispensación controlada de medicación.

Entre las ventajas de este modelo, según informa Ical, la consejera destacó las asociadas a la gestión del servicio, que se realiza mediante una plataforma tecnológica para racionalizar y unificar procedimientos de altas, bajas y suspensiones; la instalación y mantenimiento de los dispositivos; los requisitos tecnológicos; y el funcionamiento de las unidades móviles.