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Detenido 2 veces en menos de 24 horas por malos tratos

DB
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La Policía Local arrestó a cuatro personas durante este fin de semana de Carnaval en Burgos capital por delitos de lesiones, quebrantamiento de condena, atentado contra agentes de la autoridad y violencia de género

Imagen de archivo del interior de un coche policial. - Foto: Alberto Rodrigo

La Policía Local ha detenido en Burgos este fin de semana de Carnaval a cuatro personas, una de ellas en dos ocasiones por malos tratos en el ámbito familiar, otra por delito de lesiones, otra por quebrantamiento de condena y la última por atentado contra agente de la autoridad.

La primera de las detenciones tuvo lugar la tarde del viernes, cuando sobre las 15.45 horas se recibió un aviso en la sala 112-092 que informaba de la presencia en el interior de un domicilio de la calle San Francisco de un varón al que le consta en vigor una orden de alejamiento sobre uno de los moradores. Varias dotaciones policiales se acercaron al lugar y se entrevistaron con el alertante, que les informó del presunto delito cometido. Posteriormente verificaron los datos con el operador de sala y se cercioraron de que, efectivamente, se estaba produciendo un quebrantamiento de condena.

Mientras tanto, varios agentes de la Policía Nacional se encontraban en el piso superior, donde supuestamente se encontraba encerrado el varón objeto de la búsqueda. En ese momento, dos agentes de la Policía Local accedieron al rellano del piso equipados con un elemento de seguridad -escudo balístico- al desconocer sus intenciones, y le instaron a que abriera la puerta y se entregara. Tras unos breves instantes de negociación, y una vez abierta la puerta sin oponer resistencia, J.M.G., de 30 años, fue detenido y trasladado a calabozos.

Más ajetreado para la Policía fue el sábado, cuando los agentes detuvieron a tres personas. El primero de ellos fue arrestado a causa de una agresión en un cajero de una sucursal bancaria en la avenida de la Paz. De madrugada, sobre la 01.45 horas, una patrulla de la Policía Local que circulaba por la zona fue requerida por un varón ensangrentado. Este les manifestó que fruto de una discusión, J.J.R.P., de 52 años, le había propinado varios golpes, rompiéndole la nariz. En el lugar se encontraba el agresor, que no negó los hechos, quedando detenido por un presunto delito de lesiones.

Varias horas más tarde, sobre las 7 de la mañana, la sala de Policía Local recibió aviso telefónico alertando de una agresión en un piso de la calle San Pablo. Ya en el lugar, una dotación de agentes se entrevistó con el alertante, que les informó sobre la conducta incívica, agresiva y desafiante de un compañero de piso. Tras mediar entre los dos hombres, que se enzarzaron en una discusión, el ahora detenido agredió a uno de los agentes, causándole lesiones en una mano. Finalmente, y tras inmovilizar a S.E.F.G., de 36 años, que se encontraba muy alterado y agresivo, se procedió a su detención por un presunto delito de atentado con lesiones.

Violencia de género. Poco antes de esa detención se produjo un presunto delito de malos tratos, en un piso de la avenida del Cid. Todo sucedió a las 06.20 horas del sábado, cuando varias dotaciones acudieron al lugar y se encontraron con las partes implicadas. Una pareja les informó de que, durante una discusión, habían sido agredidos por un varón, expareja de una de las partes. En la vivienda se encontraba también un niño menor de edad que había sido testigo de lo sucedido.

Ante lo dicho por los implicados, y a la vista de las lesiones que presentaban, se procedió a la detención de un hombre de 22 años.

Desafortunadamente, al día siguiente y una vez fuera de los calabozos, el agresor regresó al domicilio, y en la madrugada de este domingo, sobre las 02.45 horas, los agentes de la Policía Local volvieron a acudir al mismo piso de la avenida del Cid, alertados nuevamente por un aviso al 112.

La entrada a la vivienda se complicó por la fuerte resistencia que opuso el varón, que tras verse superado corrió a esconderse en una de las habitaciones sujetando a su hijo y usándolo como escudo contra los agentes, para evitar la detención.

La madre del menor, que había resultado agredida, fue la que permitió la entrada de los agentes, quienes, tras un forcejeo, lograron liberar al niño y llevarlo a una habitación segura con su madre.

Finalmente, y tras agredir a los agentes de la Policía Local, a los que lanzó puñetazos y patadas, fue detenido por segunda vez en apenas 24 horas y puesto a disposición judicial por un presunto delito de violencia de género.