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La subida salarial enfrenta a patronal y sindicatos

Agencias
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La CEOE pide medidas muy realistas ante una inflación desbocada que agravará la guerra de Ucrania, mientras CCOO exige mantener el poder adquisitivo y amenaza con movilizaciones

La posibilidad de un pacto rápido de la mesa del diálogo social se complica ante los incrementos de precios. - Foto: EFE

La nueva toma de contacto entre la patronal y los sindicatos para seguir negociando el pacto de los convenios laborales se caracterizó ayer por un choque de propuestas que evidenció la división que existe entre ambas partes y la dificultad para llegar a un acuerdo ante posturas tan alejadas.

Mientras el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, advirtió que subir los salarios según la inflación puede «ahogar» a las empresas, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, avisó que la falta de acuerdo puede llevar a movilizaciones para que los trabajadores no pierdan poder adquisitivo.

Ante este contexto, Garamendi pidió al Gobierno medidas que sean «muy realistas» sobre los efectos de la invasión de Ucrania por parte de Rusia en la economía, ya que «influye en esta inflación desbocada».

Según subrayó, el alza de los precios es un proceso que «venía dándose anteriormente» pero, al verse agravado, hay que ver «cómo esa inflación se mantiene como coyuntural, aunque sea más larga de lo que pensamos, pero que no acabe siendo estructural porque tendríamos un problema en este país muy importante».

El dirigente de la patronal avisó que con esta guerra Europa ha reaccionado porque está en juego «el futuro de la libertad y la democracia», pero su defensa «tiene consecuencias económicas».

La CEOE subrayó que la contienda está influyendo en los precios de la cerámica, el aluminio, componentes, piensos, fertilizantes o cereales, con «empresas muy afectadas», así como firmas internacionales que han cerrado en Rusia, ya que «cuando la marea sube, sube para todos».

Sobre las tarifas de la luz, el petróleo y el gas, declaró que «Europa renunció a ser autónoma en energía» y ahora se ve en una espiral de incrementos de precios que disparan los costes de producción. 

Garamendi reclamó «moderación salarial» y más precaución. «Cuidado con ahogar a las empresas porque lo que tenemos que hacer es superar el bache», remarcó.

Así, aunque destacó la capacidad de negociación de su organización, con acuerdos sobre la reforma laboral, el teletrabajo o la dependencia, solicitó «moderación» porque «si se suben los salarios en función de la inflación, lo que haremos es estructurar la inflación y perdemos todos». 

«No es bueno que se hable de relacionar las subidas salariales con la inflación. Es algo que hace mucho tiempo que hemos ido abandonando en muchísimos convenios, algo que está fuera porque se ha demostrado que es peligrosísimo hablar de esto. Hay que hablar de productividad, competitividad, absentismo, formación», concluyó.

Mientras, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, explicó que el acuerdo salarial debe permitir que al final del período de vigencia los trabajadores no hayan perdido poder adquisitivo y, de lo contrario, avisó de que la negociación irá acompañada de movilización.

«En esa secuencia de tres años creo que se pueden tomarse medidas para evitar la pérdida de poder adquisitivo», explicó Sordo.

Llevar a la mesa de negociación para tratar de alcanzar el V Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva, subidas del 10%, como va a estar la inflación en los próximos meses, «no es realista», dejó claro Sordo a la vez que añadió la necesidad de estar con el trabajador.

Conflictividad

Sordo defendió que la disputa de las negociaciones «va a estar en cómo pactamos incrementos para este año 2022, que vayan acompañados de otros suplementos para 2023 y las garantías de que al final de ese período no se pierde poder adquisitivo», puntualizó.

Finalmente, añadió que «si no hay acuerdos salariales, si no hay resolución de los convenios colectivos el escenario de conflictividad laboral en el medio y en el largo plazo está casi garantizado».