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El bipartito elimina el IMC y la gerencia de Fomento

J.M.
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En el caso del Instituto Municipal de Cultura se quiere acabar con los endémicos problemas de gestión. Perderá autonomía y dejará de manejar su presupuesto. Se replicará la estructura de Servicios Sociales

La disolución del IMC no deberá de suponer cambios en la programación cultural del Ayuntamiento. - Foto: Valdivielso

Si en algo han coincidido las, al menos, dos últimas corporaciones del Ayuntamiento es en que el Instituto Municipal de Cultura (IMC) arrastra desde hace años problemas serios de gestión. Los continuos roces con la Intervención municipal y sus sonrojantes retrasos en el pago a los proveedores son solo algunos ejemplos de cómo este organismo autónomo ha regalado munición a los partidos de la oposición y ha puesto en apuros a los diferentes ejecutivos. Mucho se ha hablado desde hace años de la necesidad de modificar su funcionamiento interno y es ahora cuando el Gobierno de coalición del PSOE y Cs ha tomado la decisión de disolverlo para integrarlo en la estructura municipal. Lo mismo ocurrirá con la Gerencia de Fomento, aunque en este caso las razones no están tanto en su mal funcionamiento como en el hecho de que se cree que no aporta nada tal y como está concebido.

La decisión está tomada, se está trabajando en ella desde hace tiempo y la idea es que en cuestión de semanas el propio consejo del IMC sea el que inicie los pasos para su disolución y solicite al Área de Gobierno Abierto y Personal que trabaje en su transformación.

En la cabeza del bipartito está la de replicar el funcionamiento de la Gerencia de Servicios, muy prestigiada en el número 1 de la Plaza Mayor. Eso sí, una de sus principales consecuencias será que el IMC perderá autonomía y dejará de gestionar su propio presupuesto. Lo que no significa que el dinero que se destina cada año a la programación cultural o de festejos se vaya a ver resentida.

En el caso de la Gerencia de Fomento también e procederá a su disolución. En este caso, la versión oficial viene a defender que prácticamente funcionaba ya como una concejalía integrada con el resto de áreas y de lo que se trata es de que, tanto desde el punto de vista formal como operativo, estén dentro de la estructura diaria del Ayuntamiento.

Lo que sí se reconoce aquí, tenga poco o mucho que ver con la decisión, es que en la Gerencia de Fomento existe una necesidad acuciante de plantilla. También se está trabajando para reforzar el número de efectivos. 

deportes y autobuses. Si bien estos cambios se anuncian como inmediatos, la transformación del IMC y de la Gerencia de Fomento podría significar la apertura del melón para continuar en otras parcelas. Se entiende que tanto el Servicio Municipalizado de Deportes como el de Movilidad y Transportes (Smyt) están obsoletos ya que su existencia se remonta al año 1957.

En estos casos, especialmente en el del Smyt, no se han dado pasos y lo que se quiere es entablar conversaciones con la representación de los trabajadores. No hay plazos aquí para actuar por lo que tampoco se puede intuir si estos cambios, de haberlos, se producirán esta legislatura.