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Un incendio junto a La Picota pone en jaque a varias familias

ARSENIO BESGA
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Varios vecinos han tenido que abandonar sus casas y han sentido «miedo, porque teníamos el fuego al lado de la puerta». «Ha habido suerte de que lo hemos podido atajar a tiempo», reconocen los Bomberos

Un bombero sofocando las llamas (al fondo) mientras los vecinos aguardan junto a sus casas. - Foto: A.B.

La ola de calor está sembrando el caos en multitud de lugares de la Península y, en cierto modo, también en Miranda. Hoy por la mañana varios residentes de la calle Real Aquende, en el Casco Viejo, han tenido que abandonar sus domicilios por un peligroso incendio que se había desatado junto a La Picota. Las llamas se encontraban a escasos metros de las viviendas y eso generó momentos de angustia entre los niños, adultos y mayores de este barrio de Miranda. Finalmente, los Bomberos actuaron de forma veloz y frenaron las llamas justo antes de que pudieran provocar daños materiales o personales. 

«Yo he tenido mucho miedo, porque teníamos el fuego al lado de la puerta», relata una de las mirandesas instantes después de salir de su domicilio. Según describe la mujer, han podido observar desde sus ventanas «como el incendio iba avanzando segundo a segundo». «Eso no era solo humo, eran llamas», recalca. La intensidad de las brasas era de tal calado que, incluso en la parte interior de las viviendas, notaban como «quemaba, daba mucho calor».

La situación parecía crítica en los compases iniciales del suceso y, más aún, a causa de la demografía de las casas situadas cerca del número 10 de la calle Real Aquende. «Yo, por ejemplo, tengo cuatro niños y mi vecino está enfermo, tiene alzheimer», resume uno de los afectados por el incendio.