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La responsabilidad de la escolanía

I.L.H. / Burgos
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Nuño Alegre, de 9 años y alumno del Antonio Machado, será el Obispillo 2012. El acto celebrado en la Sala Polisón sirvió para homenajear a Luis Corbí y Elena Alonso, al frente de los Pueri Cantores durante los últimos 16 años

Nombramiento de Nuño González como nuevo obispillo de los Pueri Cantores de la Catedral - Foto: DB/Miguel Ángel Valdivielso

Miraba a la cámara como si fuese la obligación de su vida. Sin demasiados aspavientos ni dar muestras de estar nervioso (aunque luego confesara que lo estaba, y mucho), Nuño Alegre Ballesteros dio un paso adelante cuando pronunciaron su nombre para que los fotógrafos pudieran retratarle tras la elección. Era el más bajito del grupo, un chaval con cara de niño pícaro y a la vez inocente, que no sabía dónde esconder su timidez. «Para mí, para mí... No sé cómo explicarme ni sé cómo expresarlo... Es que estoy muy nervioso. No, no, claro que no me lo esperaba», comentaba minutos después.

Junto a él, arropándole desde el mismo momento de su elección como Obispillo, los otros cinco chavales (cuatro, porque David Peña no pudo asistir al acto) de los Pueri Cantores que este año han hecho la Primera Comunión. Ellos ejercerán como vicarios el próximo 28 de diciembre, cuando Nuño se vista de Obispo ‘menudo’, se suba a un caballo blanco y vaya repartiendo bendiciones por la ciudad.Los compañeros de la agrupación coral que estarán más cerca de él son Alvar Serrano, Diego de la Fuente, Jesús María Saiz, y David San Martín.

Abordado nada más conocer su nueva responsabilidad, el próximo Obispillo dijo que tendría que pensar muy bien el mensaje que deberá transmitir a los más pequeños el Día de los Inocentes. «Sí, tendré que pedir para que la paz germine en este mundo y no haya más guerras», respondió casi como un resorte. A sus 9 años, Nuño fue consciente de que su proclamación «es una de las cosas más importantes que me han pasado» y que tal acontecimiento hizo que sus padres estuvieran «muy alegres». Al margen de sus venideras funciones como Obispillo, dijo disfrutar con el fútbol y con los estudios, sobre todo con la Educación Física.

El acto de ayer en el Sala Polisón del Teatro Principal permite mantener viva la tradición del siglo XV que los Pueri Cantores de la Catedral recuperaron en 1998. Vestidos con túnica blanca y una cruz de madera sobre el pecho, los miembros de la coral de voces blancas masculinas conocieron, muy formales, los resultados de la votación que tuvo lugar tras el ensayo del pasado jueves. Antes de que el director, Chema Manjón, dijera el nombre del Obispillo, los chavales interpretaron un par de villancicos. Y la Asociación Cultural Kaliope-Pueri Cantores, que está detrás del coro, rememoró la novela de Mark Twain El Príncipe y el mendigo como metáfora del papel del Obispillo. «El niño conoce lo que es la responsabilidad y el poder asociado a una obligación y el Obispo cede su puesto al joven por humildad».