TCM dedica abril a Hitchcock en el 40 aniversario de su muerte

SPC
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El director Koldo Serra analiza todos los miércoles del mes algunas de las películas más representativas del británico, como 'Extraños en un tren', 'La ventana indiscreta' o 'Psicosis'

TCM dedica abril a Hitchcock en el 40 aniversario de su muerte

Para Koldo Serra, el realizador de películas como 70 binladens o Bosque de sombras, las películas de Alfred Hitchcock nunca envejecen. «Es un director muy moderno y, 40 años después de su muerte, todavía hay que estudiarlo», explica. Es más, para el cineasta vasco cualquiera que quiera aprender planificación cinematográfica tiene que ver las películas de Hitchcock.
El miércoles 29 de abril se cumplirán 40 años de la muerte de Alfred Hitchcock y TCM quiere recordarlo emitiendo todos los miércoles del mes casi una veintena de películas que abarcan cuatro décadas de su filmografía, cintas como Con la muerte en los talones, Extraños en un tren, La sombra de una duda, Topaz… 
Además, el 29 de abril, la cadena dedicará las 24 horas de emisión al maestro del suspense. Una programación especial que estará comentada por Koldo Serra, que ha elegido especialmente tres de los títulos más representativos del director inglés: La ventana indiscreta, Frenesí y Psicosis.
«Amor de madre, el primer cortometraje que codirigí junto a Gorka Vázquez, es puro Psicosis», cuenta el realizador. «La casa en la que transcurre toda la acción es clavada o muy similar a la casa de Norman Bates. Es en blanco y negro; tiene una fotografía muy similar e incluso hay varios elementos directamente robados de Psicosis, como pájaros disecados por la casa y una figura materna bastante castradora, que está interpretada por la ya fallecida Mariví Bilbao. Incluso la música tiene algo de la Bernard Herrmann. Es evidente que nos gustaba esa cinta», afirma el director bilbaíno.
Alfred Hitchcock nació en Leytonstone, al noreste de Londres, el 13 de agosto de 1899. Trabajó como rotulista en la etapa muda del séptimo arte y fue guionista antes que director. «Él agradecía venir del cine mudo porque ésa era la pureza. Era contar una historia realizada únicamente con imágenes. De hecho, tú puedes ver una película de Hitchcock en silencio, sin sonido, y entiendes el más del 90 por ciento de la trama por cómo planifica y cómo monta», explica Serra.
En su país realizó la primera parte de su filmografía hasta que en 1939 recibió un telegrama del productor americano David O. Selznick, que le proponía rodar en América una película sobre el hundimiento del Titanic
El director tomó la decisión de embarcarse en el proyecto y cruzó el Atlántico, pero acabó adaptando una novela de Daphne du Maurier: Rebeca. Así comenzó su etapa norteamericana. Su conexión con el público fue tal, que la gente no iba al cine a ver un filme protagonizado por intérpretes de prestigio como Cary Grant o James Stewart, sino una película dirigida por Alfred Hitchcock. Él era la auténtica estrella. «En el cartel donde se anunciaba Psicosis aparece diciendo a los espectadores que el que llegue tarde no entra al cine», recuerda Serra. «Además, gracias a la serie de televisión Alfred Hitchcock, el genio entró en todos los hogares estadounidenses», añade.

 

Obsesionado y misógino

Hitchcock era morboso y fetichista. Tenía fama de misógino y estaba obsesionado por una clase de mujer que encarnaron en sus películas actrices como Kim Novak, Tippi Hedren o Grace Kelly. «Jugaba todo el rato con el espectador», afirma Koldo Serra. «Le quitaba deliberadamente información o se la daba para generar más suspense. Él era muy consciente de qué debía enseñar, qué no tenía que mostrar, qué contar y qué no contar».
El hombre que había plasmado en las pantallas las formas más variadas de morir y de matar tuvo, sin embargo, un final de vida de lo más apacible: falleció tranquilamente en su cama en su casa de Los Ángeles a los 80 años. 
Cuarenta años después de su muerte, cada miércoles de este mes, que de momento hay orden de confinamiento hasta el domingo 26 de abril, los espectadores de TCM pueden dejarse tranquilamente estrangular (la forma de asesinato favorita de Hitchcock) viendo lo mejor de su cine.