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Los mandos señalan a Sedano como el autor de la orden de cerrar las puertas

Á.M / Burgos
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El intendente defiende en su informe que «nadie ordenó» sellar el Ayuntamiento, pero el subjefe y un inspector le contradicen asegurando que fue él quien dio esa instrucción

El subjefe de Policía, en el centro con pinganillo, coordinó el operativo en las puertas exteriores. - Foto: Jesús J. Matías

Los informes elaborados por los mandos de Policía Local para dilucidar lo sucedido el pasado viernes en el Ayuntamiento de Burgos ya están sobre la mesa del alcalde, y van a traer cola. Además de contextualizar los sucesos en la convocatoria de una movilización de los agentes fuera de servicio para mostrar en el Pleno su descontento con el manido conflicto laboral, incluyen la versión del intendente jefe, Fernando Sedano, del subjefe, Félix Ángel García, y de los inspectores y subinspectores que formaron parte del cordón policial que devino en un ‘cerrojazo’ de todo el Ayuntamiento.

Se trata de saber quién dio qué órdenes y por qué, y buena parte de las respuestas están en los informes. Sedano asegura que «nadie ordenó cerrar» el edificio, sino «asegurar los accesos más vulnerables». Añade que en ningún momento se impidió el acceso y que, como mucho, hubo «retrasos en los movimientos» de personas. Y advierte que mantuvo una reunión con Lacalle en Alcaldía durante el Pleno en la que informó «pormenorizadamente» sobre «las medidas adoptadas».

Con respecto al áspero asunto de las cadenas en las puertas de emergencia, descarga toda la responsabilidad sobre un trabajador de mantenimiento del Ayuntamiento al que, eso sí, ordenó «asegurar» dichos accesos para evitar que los agentes en protesta se ‘colaran’ por ellos, añadiendo que no tuve «conocimiento (de que se habían instalado cadenas) hasta que se citó en el Pleno». El propio Sedano dice en el mismo informe que «a las 10.00 el responsable de mantenimiento me indica que había asegurado los accesos y había dado las llaves a un subinspector y al subjefe».

La versión del intendente que niega el cierre del edificio no cuadra con la del subjefe ni con la de uno de los inspectores que han informado. Así, García dice, literalmente, que Sedano «ordenó a las 10.52 asegurar ese acceso al Ayuntamiento por esa zona», en referencia a la puerta principal de doble hoja, lo que amplía señalando que el jefe dio la misma orden para la puerta oscilobatiente (giratorio) poco después.

Uno de los inspectores informa de que intentó «abrir las puertas correderas de las dependencias para dejar entrar a un ciudadano y comprobé que las habían cerrado, desconociendo quién había dado la orden». Sin embargo, continúa relatando que pidió abrir las puertas «pues se estaban crispando los nervios de los administrados que acudían a realizar gestiones (y que no podían entrar), a lo que el subjefe me contestó que se lo iba a trasladar a Jefatura (Sedano) vía telefónica. La respuesta fue que no se abren las puertas».

Con respecto a las cadenas, el subjefe explica que «sobre las 09.45 horas se procede al aseguramiento de los accesos más vulnerables, un aspecto que se había tratado en la reunión de mandos» que se tuvo previamente. Sí ratifica que fue un ordenanza quien colocó las cadenas físicamente, pero también que «entregó la llave a un subinspector».

Igualmente, queda acreditado, porque así lo reconoce el propio Sedano, que se pactó con el comisario, José María Calle Leal, que la Policía Nacional no intervendría (a pesar de que hubo al menos ocho llamadas requiriendo su presencia) salvo «previo requerimiento y si los disturbios dentro del Ayuntamiento son de tal cariz que hay daños en las cosas o lesiones en las personas».