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Jesús de la Gándara

La columnita

Jesús de la Gándara


CC y SM

14/11/2022

Por fin parece que el mundo se mueve. La cumbre sobre el cambio climático (CC) parece que empieza a generar propuestas serias y factibles. Hemos pasado de la fase de contemplación a la de alerta, y deberíamos hacer lo posible para que no tuviéramos que llegar a la de alarma. La covid generó una conciencia global que ahora parece que está siendo útil para que la cumbre sobre el cambio climático cambie de tono político y de seriedad en el compromiso de estados, organismos y empresas. Y ojalá que así sea, o de lo contrario nuestros hijos y nietos lo lamentaran gravemente. No como lo hacemos ahora, con más alarmismo que alerta para la acción. Gravemente de verdad. 

Por lo que a mi profesión compete, el CC genera grandes desafíos para el equilibrio de la salud mental (SM). Los psiquiatras venimos alertando de ello hace más de una década. Ahora que la SM se ha convertido en una preocupación seria para la salud publica, deberíamos aprovechar la coyuntura para introducir cambios de verdad en el cuidado de la SM pública, pero sobre todo en la atención de las personas con enfermedad mental. Eso supone invertir en recursos humanos sobre todo, pero también en luchar decididamente contra el estigma y la marginación asociados a la enfermedad mental. En ciudades como la nuestra eso es factible. Incluso podríamos incorporar ese objetivo a la promoción de la candidatura a Ciudad cultural europea 2031. Una ciudad sin estigma es un galardón en sí mismo. Y el trayecto desde el planteamiento al logro ya es útil pase lo que pase. Todos estamos en riesgo de padecer problemas de SM, y si el CC avanza mucho más. Luego el asunto no es baladí, es serio y no deberíamos aplazar más su abordaje con decisiones y medios reales. 

Parece evidente que la concienciación pública sobre el CC y la SM son paralelas. Si avanzamos en una también en la otra. Por eso me alegraría mucho contemplar como en los próximos años esto se convierte en un futuro cargado de porvenir, de realidades y no solo en las entelequias del alarmismo mediático y transitorio, como tantas veces ha sucedido con el CC y con la SM.