Acusan a Rodríguez de favorecer la contratación de su mujer

I.P.
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El diputado de Personal recuerda que su esposa aprobó un concurso y lleva desde 2014 en la bolsa de empleo

Acusan a Rodríguez de favorecer la contratación de su mujer - Foto: Alberto Rodrigo

El Sindicato Obrero Independiente (SOI) en la Diputación ha acusado a Lorenzo Rodríguez, vicepresidente y diputado de Personal, de beneficiarse con el contrato en la entidad provincial a su mujer. Desde el mes de agosto y por 3 meses, la esposa de Rodríguez trabaja en la residencia de San Agustín.
Fernando Ojeda, portavoz de SOI, explica que, según consta en la declaración de bienes y actividades publicada en la web de la institución, el régimen económico matrimonial de Rodríguez es de gananciales, «por lo que el beneficio es directo con la contratación de su mujer». Según el SOI, Rodríguez denunció en octubre del 2018 la contratación ‘a dedo’ del PP en la Diputación, «criticando duramente las comisiones de servicio y la contratación tirando de listas de unas bolsas de empleo cuyas bases estaban caducadas. Acusó a César Rico de llevar Personal como si fuera un cortijo». Ahora, desde el sindicato afean la contratación de su mujer, recordando que «ha tenido la oportunidad de llevar a la mesa de negociación la modificación de las bases de las bolsas de empleo», y que en vez de esto, «decide seguir contratando irregularmente, y entre esos contratos, y desde agosto, contrata a su mujer».
También la Junta de Personal critica a Rodríguez acusándole de rechazar cuando estaba en la oposición la RPT sin una valoración previa, y de querer ahora llevar la propuesta de puestos de trabajo 2019. Aseguran que Rodríguez «se quita la careta y deja de lado al 80% de la plantilla».
Por su parte, Rodríguez afirma que no ha movido «un dedo» para colocar a su mujer, y recuerda que está en la bolsa de empleo desde 2014 tras haber aprobado un concurso oposición. «Ahora le ha tocado por turno para una sustitución de 3 meses y creo que tiene derecho». Añadió que eso ha supuesto perder las «vacaciones ya pagadas», y acusó a los sindicatos de «torticeros», «bajeros» y de falta de respeto.