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63 bares piden prorrogar el permiso para carpas y terrazas

JUNIOR VIEIRA
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Los hosteleros mirandeses ven esta solución como «indispensable» para poder trabajar en la actual situación. El número de solicitudes apenas varía con respecto a 2020, cuando había más restricciones

Una de las terrazas situadas sobre estacionamientos es la de la cafetería Mozart en la avenida Comuneros de Castilla. - Foto: Jesús J. Matías

63 establecimientos han solicitado al Ayuntamiento de Miranda de Ebro prorrogar la medida extraordinaria que les permite instalar carpas y terrazas en zonas peatonales y de aparcamiento a lo largo de 2022. El número apenas varía con respecto a 2020 cuando 62 locales requirieron esta opción tras declararse la pandemia. El repunte de la incidencia en las últimas semanas ha hecho que los propietarios de los bares consideren las terrazas como «indispensables» para su trabajo y desde la Asociación de Hosteleros Altamira ven el número de solicitudes como «normal ya que la idea era para dos años». 

El frío y la lluvia de estos meses de invierno no han impedido que muchos de los mirandeses opten por el exterior en de vez estar dentro de los propios bares. Esto ha provocado que la gran mayoría de bares y cafeterías de la ciudad hayan decidido prorrogar el permiso especial acordado con el Ayuntamiento en 2020. 8 establecimientos que cuentan con una gran zona peatonal a su alrededor continuarán con las carpas instaladas, mientras que aquellos 55 que por su localización no disponían de espacio de terrazas podrán seguir ocupando estacionamientos para la colocación de las mismas. 

Pepe Rey, presidente de la Asociación de Hosteleros de Miranda, califica el número de solicitudes como «normal», puesto que «la idea era para dos años». Recalca además que «estas navidades se han utilizado más las terrazas», pero también aclara que «enero y febrero son meses malos. La gente viene de las fiestas navideñas, se queda en casa y más aún con la incidencia que tenemos». 

«Han dejado la libertad de que la gente elija. Es lo importante y lo que reclamábamos de siempre», agradece Rey para lamentar que «no se ha trabajado como se preveía cuando estábamos en noviembre. Ha habido muchas cancelaciones de restaurantes y demás». El balance con respecto a 2020 es «un poquito mejor» pero en lo relativo a 2019 «es una exageración. Los ingresos han caído hasta en un 50%». El trabajo de la asociación junto al Ayuntamiento continuará en los próximos meses.  «En el mes de marzo nos sentaremos con ellos para valorar cómo están las cosas y ver cómo podemos trabajar. Ahora, con las navidades no era el momento », explica Pepe Rey.

Los propios hosteleros de la ciudad ven como «indispensables» estas medidas, ya que como afirma María Jesús Fernández, propietaria del bar La Fontana, «nos ayuda a facilitar el trabajo porque dentro de los bares no se puede estar cierta cantidad de personas y con lo cuál en la terraza podemos aliviarnos». Otros como Iván García, dueño del Daily Planet, van más allá y afirman que «sin las terrazas estaríamos cerrados». El balance del año ha «sido muy positivo» para su bar mientras que en locales como en el Vintage «no hemos notado mucha diferencia» cuenta Joana Martínez, propietaria del mismo. Las terrazas han pasado a ser fundamentales y Soraya Laguna, de la cafetería Mozart, afirma que «casi se usa más la parte de fuera que la de dentro». Otras como Vero Ayuso, dueña del Meraki, las considera «una maravilla, al trabajar casi todo fuera».