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Haga un búnker de su casa

R. PÉREZ BARREDO
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El arquitecto burgalés Alfredo Muñoz, alma máter de ABIBOO Studio, diseña un refugio de lujo completamente autosuficiente que ha despertado el interés de los millonarios a

Aspecto del búnker desde el exterior, perfectamente mimetizado con el paisaje.  - Foto: ABIBOO Studio&DBX Bunkers

Como se ha visto, cualquier cosa puede suceder. Si una pandemia ha tenido al mundo al borde del abismo, quién no dice que otra catástrofe, del tipo que sea, pueda llegar en cualquier momento. Y hay que estar preparados. Quienes mejor pueden hacerlo son aquellos que tienen el dinero por castigo y su vida es un lujo constante. A ellos va dirigida la última propuesta de ese genio de la arquitectura que es el burgalés Alfredo Muñoz, alma máter de ABIBOO Studio, autor de proyectos arquitectónicos en medio mundo; e incluso fuera: suyo es el diseño de Nüwa, una ciudad concebida para construirse en el planeta Marte. El que nos trae ahora aquí se llama  DBX y es una vivienda subterránea creada como refugio para sucesos catastróficos «que garantiza la supervivencia de sus habitantes durante un plazo largo de tiempo». 

Según explica el estudio que dirige el prestigioso arquitecto burgalés, esta construcción funciona «no solo como un búnker de refugio sino también como una segunda vivienda completamente auto suficiente. El vínculo con la naturaleza, tanto dentro de la casa, como en la amplia parcela sobre la que se implanta, permite disfrutar de estancias de corta duración al igual que un periodo continuado, en caso de emergencia. El búnker puede dar cabida a dos familias y a un total de 10 personas». Este diseño se está construyendo en Carolina del Sur, pero ya son muchos los millonarios norteamericanos que han mostrado un enorme interés en este tipo de vivienda a prueba de hecatombes.

La vivienda subterránea está concebida en módulos que rodean un jardín de cultivo hidropónico y actúa como un invernadero subterraneo. «La propuesta hidropónica permite aumentar la eficacia y reducir el mantenimiento. Este sistema requiere un menor uso de agua y espacio de cultivo, comparado con las técnicas basadas en suelo. Además, evita el uso de pesticidas. En total se destina al cultivo 120 metros cuadrados de superficie que estará iluminada las 24 horas del día con leds violetas, los más eficaces para soluciones subterráneas». DBX, subrayan sus creadores, asegura el espacio para el abastecimiento de comida con cámaras frigoríficas para víveres y semillas de siembra, y una bóveda de almacenaje con capacidad para 150 metros cúbicos de alimentos liofilizados envasados.

La electricidad se produce a partir de un grupo electrógeno conectado a una reserva de combustible. DBX también dispone de apoyo energético mediante geotermia y acumuladores de biomasa. El generador carga 30 baterías de litio y permite tener electricidad de 12 a 120 voltios en todo el búnker. El sistema de aire de calefacción y frío se soluciona gracias a la  geotermia. El agua, por su parte, se extrae del subsuelo y pasa por un sistema de filtración y luz ultravioleta que mata cualquier bacteria. La que se destina al consumo se almacena congelada.

En el falso techo de cada bóveda se esconde una red de conductos de ventilación con sistemas de filtración. «Los filtros extraen el dióxido de carbono interior y reemplazan el aire viciado. Este sistema elimina incluso partículas de polvo nuclear. Un método adicional de purificación del aire funciona en la cabina hermética situada a la entrada de la vivienda. Esta sala tiene como cometido evitar el ingreso de elementos contaminantes. Una ducha de aire y otra húmeda con esterilizadores, actúan como barrera sanitaria y miminiza el riesgo de contaminación dentro de la vivienda, ya sea por motivos de una pandemia, o porque el aire exterior no sea respirable».

La concepción de un edificio así es posible gracias a la experiencia que ABIBOO Studio ha acumulado en arquitectura espacial y en vivienda unifamiliar de ultra-lujo. Esta firma, americana y liderada por el arquitecto español Alfredo Muñoz, ya se ha embarcado en otros retos extremos como un proyecto arquitectónico de altura: una ciudad en Marte.

Y en España... Tal y como ha avanzado el arquitecto burgalés, se está desarrollando un prototipo en España de este sistema modular (mini-DBX) «que esperamos tener terminado en Enero», afirma Muñoz.