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Miedo a que Ángel Ruiz salga de prisión y hartazgo vecinal

I.E.-F.L.D. / La Parte
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Los vecinos de La Parte de Bureba no se pronuncian sobre la culpabilidad de Angelillo en el triple crimen de Jesús María Ordoño, pero temen su vuelta al pueblo si sale en libertad

Un vecino del pueblo recorría ayer la carretera entre el barrio de arriba y el de abajo. - Foto: Luis López Araico

Sin duda, el primer objetivo de la investigación policial que se centra sobre Ángel Ruiz es resolver de una vez por todas el triple crimen de la calle Jesús María Ordoño, hallar pruebas irrefutables que demuestren, si realmente lo hizo, que es el asesino de los tres miembros de la familia Barrio Dos Ramos. Pero la presión sobre este sospechoso cumple un propósito paralelo, el de mantenerlo en prisión el máximo tiempo posible, para lo cual resultaría fundamental que fuera condenado por este triple homicidio. El otro caso en el que está implicado -archivado de forma provisional- es la desaparición de Shibil Angelov, pero todos los intentos de la Guardia Civil por encontrar su cuerpo han sido en vano. Su reactivación en el futuro es otra de las opciones que poseen los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado para tratar de que no vuelva a la calle, pero todo depende de que se encuentre el cadáver.

Cuando a principios de 2013 fue arrestado por matar a su vecina Rosalía Martínez, a la que atropelló con un coche, ingresó directamente en prisión y no ha salido de ella. Han transcurrido 8 años y aún le quedan por cumplir otros 10 de la pena que le impuso la Audiencia Provincial por aquellos hechos. En 2025, con 64 años de edad, podrá empezar a solicitar permisos carcelarios, aunque dados sus precedentes es de esperar que la junta de tratamiento del centro penitenciario de Burgos sea remisa a sus peticiones.

Un hombre condenado por matar a una mujer, un sospechoso de asesinar a un ciudadano búlgaro residente en Briviesca y un individuo investigado por dar 100 puñaladas a tres miembros de una misma familia es, objetivamente, un peligro social. Que es precisamente lo que opinan los vecinos que convivieron con él hasta su entrada en prisión. En La Parte de Bureba hay 90 habitantes censados, pero en invierno apenas hay una quincena de casas abiertas. Algunos de sus propietarios -nadie quiere que salga su nombre en este reportaje- no ocultan su miedo. «Estamos asustados de que salga y vuelva al pueblo; no queremos que sea así», afirma una señora que, no obstante, asegura que «nunca» tuvo ningún problema con él, más allá de considerarlo sospechoso de algún hurto cometido en su propiedad.
¿Pudo ser Ángel Ruiz el autor del triple crimen de Burgos? Ningún vecino asiente, pero tampoco niega (...).

(Reportaje completo, en la edición impresa de Diario de Burgos de este miércoles o aquí)