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El Teatro Principal será sometido a un 'lavado de cara'

R.P.B.
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Cultura cambiará en torno a medio millar de butacas, adecentará zonas afectadas por el paso del tiempo y tratará de atajar filtraciones de agua que aún se producen pese a que se cambió todo el tejado. La inversión se cifra en 200.000 euros.

El edificio fue reinaugurado en julio de 1997 tras una reforma integral. - Foto: Alberto Rodrigo

El próximo mes de julio se cumplirán 25 años de la reinauguración del Teatro Principal, uno de los más hermosos ejemplos de arquitectura neoclásica que atesora la ciudad. Un cuarto de siglo que no ha pasado en vano para el bellísimo edificio rehabilitado por el arquitecto Peridis: en este tiempo, ha exigido mejoras. Y aún sigue necesitándolas. Aunque ninguno de los desperfectos que presenta el inmueble reviste una especial gravedad, los hay visibles, y algunos se padecen a menudo. Desde el Instituto Municipal de Cultura son plenamente conscientes, de ahí que en los meses que vienen se vayan a llevar a cabo actuaciones encaminadas a mejorar los deterioros propios del inexorable paso del tiempo, si bien la actuación más imperiosa -el arreglo total del tejado para evitar flitraciones y goteras- se realizó hace menos de dos años.

Una de las principales actuaciones, que irá con cargo al presupuesto que está en trance de aprobarse, será la renovación de butacas del patio principal y las plateas, en un número que podría rondar las seiscientas. Sin embargo, desde el IMC se va a solicitar una partida que rondará los 200.000 euros con cargo a los remanentes para llevar a efecto otras actuaciones puntuales, como son tratar de atajar las dos goteras que cuando llueve en abundancia y sopla el viento se hacen presentes en la Sala Polisón y cuyo origen no está muy claro, y adecentar la terraza exterior de la cuarta planta, la de la biblioteca, que no presenta el mejor aspecto: hay numerosos rodapiés rotos o despegados, han crecido yerbas en las junturas de las baldosas y numerosos desconchones afean las paredes. Algún que otro desperfecto presenta la nobilísima e ilustre puerta de nogal del Salón Rojo, así como las principales e incluso las que dan al Arlanzón.

«Para ser un edificio rehabilitado hace 25 años, está en líneas generales muy bien. Se cambió todo el tejado hace un par de años y se han ido haciendo labores de mantenimiento que hay que continuar, claro, por eso vamos a solicitar una partida de 200.000 euros. La imagen es muy importante y este edificio hay que cuidarlo mucho, con mimo», señala la concejala de Cultura, Rosario Pérez Pardo.

Tapices del Salón Rojo. Por culpa de una avería procedente de los climatizadores del piso superior, hace unos caños se produjo una filtración que dañó diferentes elementos, como uno d elos tapices  que se encuentra en la zona Paraíso (firmados por Julio del Val en 1919); el agua lo empapó, provocó desgarros en la tela y lavado de colores con el consiguiente arrastre de pigmentos y suciedad.Por esa misma avería se vio afectado uno de los tapices principales del precioso Salón Rojo, el que se halla junto al espejo (obra de Daniel y Germán Zuloaga, del año 1885), parte de la cornisa superior y el techo. Llevar a cabo la rehabilitación de los tapices que permanecen 'tocados' exigiría una fuerte inversión porque tienen difícil arreglo, máxime cuando estos ya no estaban en las mejores condiciones en 1997 probablemente porque fueron guardados sin esmero cuando el teatro cerró sus puertas. Con todo, la concejala de Cultura se compromete a estudiar intervenir en ellos para tratar de devolverles a un estado más óptimo.

 

(Más información en la edición impresa de hoy de Diario de Burgos)