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Julio acaba con una ocupación hotelera superior a la de 2020

B.G.R.
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Los empresarios se muestran «relativamente contentos» al superar el 55% que preveían en un principio y llegar al 66% por las reservas de última hora. En agosto mejoran las previsiones

La afluencia de viajeros ha sido mayor de la esperada. - Foto: Jesús J. Matías

Cuando el pasado 19 de julio la Junta de Castilla y León anunció nuevas restricciones en la hostelería por llegada de la quinta ola, los empresarios de hoteles rebajaron sus pronósticos de ocupación ante un aumento de las cancelaciones de reservas. Sin embargo, el mantenimiento de las medidas, sin que estas se hayan recrudecido, ha provocado un incremento de las entradas de última hora en los alojamientos que han permitido cerrar el mes pasado con unos datos mejores de los previstos y por encima de los del año pasado.

El presidente de la Asociación de Alojamientos Turísticos de Burgos, Luis Mata, asegura que julio se pudo concluir con una ocupación del 66%, frente al 55% de lo que se estimaba a mediados de mes y al 60% registrado en el mismo periodo de 2020. «Se ha cerrado a medio camino entre los dos ejercicios», precisa, reconociendo que «ha sido un poco mejor de lo que esperábamos al no producirse anulaciones masivas» por el repunte el virus. Además, apunta también a que no se han aplicado cierre perimetrales, lo que ha permitido una subida del turismo nacional que «compensa» la caída del extranjero.

Los empresarios se muestran «relativamente contentos», si bien precisan que el porcentaje de visitantes recibidos se hubiera disparado con la celebración de los actos centrales del VIII Centenario de la Catedral. De hecho, añaden que aún no se han alcanzado las cifras de 2019, cuando en el séptimo mes del año la ocupación fue del 76% de media en los hoteles de tres y cuatro estrellas de la capital.

El sector respira «aliviado», a pesar de que las previsiones iniciales de julio eran superiores a las de mediados de mes al haberse podido recuperar un gran evento como la celebración de la Copa del Mundo de Danza el 30 y 31 de ese mes. Estaba prevista la asistencia de unas 2.000 personas, que Mata asegura que se han ido sucediendo las cancelaciones «perdiendo el 70% de las reservas que teníamos». No obstante y al coincidir el fin de semana con el inicio de agosto, se han podido recuperar algunas gracias a los visitantes españoles, procedentes, principalmente, del País Vasco, Madrid y Cataluña.

En cuanto a los precios, el presidente de la entidad, que forma parte de la Federación Provincial de Hostelería, señala que se han incrementa un 10% en comparación con el verano pasado, la misma proporción aunque por debajo si se tienen en cuenta los de 2019. 

Para este agosto las previsiones son más optimistas en el sector, teniendo en cuenta que hoy comienza la Vuelta Ciclista a Burgos y la de España saldrá de la Catedral el 14 de agosto, coincidiendo además con el puente de Nuestra Señora, que al caer en domingo algunas comunidades como Castilla y León trasladan el festivo al lunes. Mata subraya el empuje a la ocupación hotelera que suponen los dos eventos deportivos, con un media durante la primera quincena del 80 u 85%, cifras ya previas a la crisis.

«Las dos primeras semanas de este mes son tradicionalmente las más fuertes del verano», apunta Mata, quien prevé que los porcentajes bajen al 75% en la tercera y al 70% en la cuarta. Con todo ello, sitúa la media en torno al 77%, frente al 70% que se alcanzó en 2020 y el 85% del ejercicio 2019. En este punto, muestra su confianza en que las previsiones puedan cumplirse si sigue al alza el turismo nacional y no hay más restricciones.