El diagnóstico de la covid-19 en sus manos

GADEA G. UBIERNA
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Microbiología del HUBU hace las PCR de toda la provincia, ahora unas 300 al día. Para otoño, anuncian novedades en esta técnica: detectará hasta 18 virus en una sola muestra

Parte del equipo de Microbiología, con Megías (de verde) y Miguel (primera línea, centro) a la cabeza. Para ellos, cada muestras es como un paciente. - Foto: Alberto Rodrigo

Cada muestra que llega al servicio de Microbiología con sospecha de infección por coronavirus -u otras- se trata como si fuera un paciente. Es, de hecho, material orgánico de una persona pendiente de diagnóstico y el objetivo de este equipo que ha tenido que trabajar a destajo durante la pandemia es dárselo; determinar si en ese bastoncillo que se introduce en el interior de las fosas nasales o de la garganta hay coronavirus de la cepa SARS-CoV-2 o no. Para ello se sirven de la ya celebérrima PCR, Reacción de Polimerasa en Cadena, una técnica que en el HUBU han realizado con 35.000 muestras desde finales de febrero. En los peores momentos llegaron a hacer 800 al día; ahora, unas 300. «Son más de las que esperábamos», dice la jefa de esta unidad hospitalaria, Gregoria Megías, detallando que es una cifra indicativa de que el rastreo en busca del virus está intentando ser exhaustivo.

Junto a Pilar Miguel, la técnico de apoyo a la supervisión -lo que sería una supervisora en otra unidad- Megías explica que en el laboratorio hay constancia de que «los brotes están localizados, pero hay casos sueltos»; contagios que los epidemiólogos y los rastreadores de Atención Primaria estudian en busca de nexos y posibles focos de infección, lo cual conlleva el envío de nuevas muestras a Microbiología. «A veces llegan de cien en cien, los contenedores son grandes, con un triple embalaje, y aquí las muestras se recepcionan de una en una; se coteja que la etiqueta con el nombre del paciente y el número que se le ha asignado coincide con el volante de petición de análisis. Todo se contrasta de una en una, por seguridad, pero requiere de mucho trabajo», explican, matizando que «seguimos con el listón muy alto;solo en julio hemos hecho 6.000 PCR».

La pandemia obligó a dividir el laboratorio en dos -área para covid-19 y área para lo demás- y a duplicar el número de técnicos dedicados a procesar las muestras con sospecha de coronavirus (de ser 4 pasaron a 10). De esta manera pudieron llegar a hacer 800 PCR diarias «y dar respuesta en tiempo». Ahora, la carga de trabajo es menor, pero el equipo mantiene los turnos de mañana, tarde y noche y los microbiólogos continúan haciendo guardias. «Estamos en un momento de expectación, de respeto y de ver en qué acaban estos brotes, aunque creemos que en Burgos están bastante controlados», explican.

El rastreo se compagina con la preparación del otoño, cuando habrá novedades con respecto a las PCR. La primera es que a la población general con síntomas indicativos de patología respiratoria se le hará una prueba que analizará la presencia de virus de la gripe (A y B), SARS-CoV-2 y el respiratorio sincitial. «La clínica [los síntomas de una y otra] es indistinguible, por lo que sabremos con una sola muestra de qué virus se trata. Así mejorará el diagnóstico y el tiempo de respuesta», afirma Megías. La siguiente gran novedad está dirigida a personas con un perfil concreto (pacientes oncológicos, inmunodeprimidos...), en cuyas muestras se aplicará una técnica PCR que estudiará 18 virus respiratorios diferentes, entre ellos, obviamente, el SARS-CoV-2. «El resultado estará en 45 minutos o una hora, será un avance importante», recalca.

La PCR, al detalle. Para contextualizar la importancia de estas novedades y por qué serán un salto adelante en la convivencia obligada con este coronavirus, Megías y Miguel explican que la Reacción de la  Polimerasa en Cadena (PCR) es una técnica que se implementó hace décadas en los laboratorios de Microbiología para ganar tiempo con los diagnósticos, hasta entonces sujetos a un cultivo. Eso implica, con bacterias, entre 48 y 72 horas de espera para la respuesta y hasta un mes en el caso de los virus, que se cultivan en laboratorios de referencia. 

La PCR se convirtió así en la técnica más rápida de diagnóstico, aunque es laboriosa porque requiere de una muestra con carga viral a la que se le extraen los ácidos nucleicos del microorganismo que se está buscando para, después, enfrentarlo a un reactivo y observar el resultado. En el HUBU ya se utilizaba para diagnosticar meningitis por herpes virus, gripes (A y B), enfermedad congénita en niños por citomegalovirus, afecciones por virus respiratorio sincitial, rinovirus o, también, otros coronavirus responsables, por ejemplo, del catarro. 

Es decir, es de utilización frecuente, pero requiere de material y equipamiento específicos para el desarrollo de la técnica. «Al principio, las muestras de Burgos [y casi toda España] se mandaban a Madrid, porque la técnica aquí no estaba montada para este virus en concreto; lo hicimos en tiempo record», recuerdan Megías y Miguel, puntualizando que también hubo que organizar una formación ‘exprés’. «Había técnicos que por primera vez entraban en un laboratorio de biología molecular y tuvimos que establecer tiempos muy rápidos de preparación para poder dar respuesta a la demanda».

En esta parte hubo un antes y un después con la instalación de un equipo que permite aplicar esta técnica en 96 muestras distintas a la vez, aunque también se puede ir de una en una. Y, de igual forma, ahora hay casas comerciales que ofrecen reactivos con distintos tiempos de respuesta: 20 minutos, 1 hora o hasta cuatro horas. «Nosotros priorizamos en función de las necesidades del paciente. Si va a operarse de urgencia, hacemos la de 20 minutos. La decisión es individualizada», recalcan.

Ahora, que una sola muestra determine la existencia de hasta 18 virus responsables de patologías respiratorias distintas supondrá un antes y un después en agilidad y eficacia. Pero todo ello se ha ido aprendiendo sobre la marcha. Por ahora, se quedan con la respuesta del equipo, «que ha trabajado como una piña», a pesar de la presión.«La gente ha respondido, en lo profesional y en lo personal», rematan.