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Un paraíso en ultramar

ALMUDENA SANZ
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Fetén Fetén 'devuelve' sus melodías al otro lado del Atlántico en una pequeña gira por Centroamérica que lleva al dúo a tocar en cinco países, en Honduras y Guatemala por primera vez

Fetén Fetén, aquí en un concierto en el Palacio de la Isla, vuelve al otro lado del Atlántico para tocar sus ‘Melodías de ultramar’ y otros sones. - Foto: Luis López Araico

Del corrido que se bailaba la París en La vieja emoción a la explosión musical de las calles de la costarricense Santa Cruz que volaba en La Tomasita o el grito del camotero mexicano que movía los pies sin remedio, Fetén Fetén se sube al transatlántico para perderse al otro lado del océano y bailar con sus gentes las músicas de ida y vuelta que encerraron en Melodías de ultramar, su tercer disco de estudio. Estas canciones han empezado a sonar ya en Centroamérica, donde Diego Galaz y Jorge Arribas exprimen una pequeña gira que empezó el pasado 30 de octubre en El Salvador, los llevó el miércoles a la capital de Costa Rica, San José, y continúa con conciertos en Ciudad de Guatemala, hoy, y Tegucigalpa (Honduras), el 10 de noviembre, para terminar en Ciudad de México, el domingo 14. 

«Esta gira es muy importante, no solo porque nos encanta viajar, y hacerlo con nuestra música y conocer lugares, sino que la recordaremos siempre porque después de la covid no imaginé que pudiéramos movernos tan pronto. Ha sido como una inyección de esperanza, de ver que todo puede seguir funcionando y, sobre todo, una alegría muy grande», se entusiasma Galaz unas horas antes de tocar en el Centro Cultural de España de San José y advertir emocionado que este periplo los permitirá añadir dos países más a su particular cuaderno de bitácora: Guatemala y Honduras. Sí habían puesto a bailar ya a las gentes de Costa Rica, donde hace unos años se auparon al cartel del Festival Internacional de la Artes, uno de los más importantes del lugar, El Salvador y, por supuesto, México, donde ya cuentan con un público joven que los conoce y los sigue. 

Volver, asegura el violinista burgalés, siempre es una alegría. «Latinoamérica es el paraíso para ofrecer música. Por un lado, no hay tanta cultura de ir a conciertos de gente más desconocida, pero, al mismo tiempo, la gente se deja sorprender y disfruta muchísimo, y más el tipo de música que hacemos nosotros, que para ellos es tan, tan diferente, y, en estos tiempos de globalización, en los que casi todo suena muy parecido en todos los países, la acogida es brutal, increíble», prosigue maravillado con esta nueva oportunidad de sentir ese calor en una tournée orquestada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), que empieza a recuperar el ritmo lastrado por la pandemia y la anterior crisis económica. 

Y es que, a ojos del propio Galaz, el dúo burgalés resulta especialmente atractivo para instituciones como Aecid o el Cervantes que trabajan en el exterior. «Ofrecemos una visión diferente de la música popular de España, diferente al flamenco y al concepto más tradicional, por lo que siempre tiene muy buena acogida», analiza y aplaude poder compartir experiencia en alguno de estos conciertos con artistas de la tierra como Leche de Coco, Manuel Coreto, que canta en náhuat, una de las lenguas indígenas salvadoreñas, o la guatemalteca de origen maya kaqchikel Sara Curruchich. Los Fetén no paran de sumar amigos. Aquí y allá.