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La Iglesia ayudó en 2020 a 42.000 personas con necesidad

G.G.U.
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Es un 11% de la población burgalesa y fuentes de Cáritas han afirmado esta mañana que en este 2021 no aprecian signos de mejoría. La Diócesis cerró el ejercicio pasado con 46.645 euros de déficit

La Iglesia ayudó en 2020 a 42.000 personas con necesidad - Foto: Alberto Rodrigo

Un total de 41.852 personas fueron atendidas por la Iglesia católica de Burgos en 2020, el primer año de pandemia, por necesidades de índole sociosanitaria. Es un 11,7% de la población burgalesa, lo que indica que más de uno de cada diez habitantes tuvo que recurrir a la parroquia o a otras instituciones diocesanas por cuestiones de primera necesidad, enfermedad o algún tipo de urgencia social. El porcentaje de personas atendidas en este capítulo es bastante más alto que el de 2019 (un 18% más) y fuentes oficiales de Cáritas han afirmado esta mañana que no se ha apreciado mejoría en este 2021. «En el caso concreto de Cáritas ya hemos invertido un 30% más en ayudas», ha dicho la coordinadora de Acción Social de la entidad católica, María Gutiérrez.

Estos datos se han facilitado hoy, viernes, con motivo de la proximidad del Día de la Iglesia Diocesana, que se celebra este domingo, 7 de noviembre. «Es la ocasión para explicar qué somos, qué hacemos y con qué medios lo hacemos», ha comentado el arzobispo, Mario Iceta, como preludio a la presentación de la memoria de actividades y economía. El ecónomo de la Diócesis, Vicente Rebollo, ha explicado que el 2020 volvió a cerrar con déficit: 46.645 euros. «Es aceptable, pero también tres veces más alto que el registrado en 2019», ha dicho Rebollo, matizando que el desajuste entre ingresos y gastos se repite desde el 2013.

En este caso, el impacto de la pandemia provocó una merma de los ingresos del 6%. Rebollo ha afirmado que se redujeron alquileres en los casos en los que no se podía afrontar la renta, cayeron ingresos por la paralización del sector turístico, las ventas extraordinarias se paralizaron... «Compensamos porque la asignación tributaria aumentó un poco y también se mantuvieron los ingresos procedentes de los conciertos de los cinco colegios diocesanos», ha explicado el ecónomo, destacando que, al final, ajustaron los gastos a unos ingresos de 34,7 millones.

En lo relativo a la celebración de los sacramentos, las cifras evidencian hasta qué punto impactó la explosión de la pandemia: si en 2019 hubo 1.294 bautizos, el año pasado se celebraron 642; y si 318 parejas se casaron por la iglesia en 2019, solo 94 lo hicieron en 2020. «La imposibilidad de celebrarlo con familia y amigos obligó a aplazarlo», ha indicado Iceta, matizando que, aun sin datos cerrados, ahora se aprecia una «intensificación».

Las comuniones y confirmaciones se mantuvieron estables, con la tendencia decreciente ya registrada en años previos.