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Juan Ángel Gozalo

Plaza Mayor

Juan Ángel Gozalo


Búhos, créditos y mástiles

17/06/2022

Los jóvenes burgaleses del medio rural se quedarán este año sin los búhos de la Diputación, esos autobuses nocturnos que han venido trasladando de retirada a la chavalería que acudía a las verbenas festeras de los pueblos. ¿Y por qué? Porque en su día no se realizó consignación presupuestaria debido a que a finales del pasado año -cuando se arman las cuentas- no se sabía a ciencia cierta si habría fiestas en los pueblos a causa de la covid, contaba a este periódico el diputado Ángel Carretón, presidente del IDJ. La disculpa sería aceptable si detrás no hubiera de nuevo una evidente dejadez, o lo que es peor, una falta de voluntad política para remover obstáculos y solucionar la imprevisión. 

Si se lo proponen aún podría haber margen de maniobra. Estamos hablando de 18.000 euros, que es el montante de la dichosa partida presupuestaria con la que se financió en 2019 el 50% del coste de este servicio. El resto lo ponían los ayuntamientos de los municipios. Ese año, algo más de 4.000 jóvenes no tuvieron que coger el coche particular o ir en el de amigos por esas peligrosas carreteras locales y provinciales. A nadie se le oculta la necesidad de prevenir y reducir los accidentes de tráfico asociados al consumo de alcohol y otras drogas siempre, pero especialmente en las fiestas patronales.

No me postulo, ni mucho menos, para tesorero de la excelentísima, pero así, a bote pronto, se me ocurre que podría haberse aprobado una modificación puntual de créditos para dotar la partida o simplemente haber buscado esos tres millones de las antiguas pesetas en algún resquicio para gastos  imprevistos, que los hay, en la caja provincial. No sería la primera vez ni la última. Todavía mejor, si me apuran, el dinero de los búhos podría restarse de esa patriotera partida -de ignoto promotor, aunque se intuye- que prevé gastar nada menos que 150.000 euros de vellón en la plantación de innecesarios mástiles y banderas de España a pie de plaza, como si no ondearan ya suficientes en los de los balcones consistoriales. Decía mi padre, un sabio de páramo, que quien busca y se lo propone, halla.