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Juan Carlos Pérez Manrique

Estos días azules...

Juan Carlos Pérez Manrique


Casa del Cordón

22/06/2022

Según me acercaba en distintos momentos de estos días hacia la Casa del Cordón, observaba espacios de la ciudad que conocemos de la misma forma que nos sabemos la música y la letra de algunas canciones tradicionales que nunca vimos variar. Si los lugares se pudieran cantar, esos los entonaríamos también de memoria, siempre igual. Lo observas por ejemplo cuando alcanzas los soportales de Antón y la calle de Santander donde pervive el trazado y la esencia de un caserío en cuyo inicio se impone esa espléndida Casa que domina por la potencia de su construcción, por su formal belleza, por el peso de una larga historia. En la historia larga de estas edificaciones monumentales siempre flotan fantasmas y sombras, pero eso no anula el brillo y la grandeza de esas piedras por otra parte utilizadas en distintos momentos y épocas (Restauración, Franquismo…) para alimentar espíritu de identidad, de Nación, de historia común.

Hace ya algunos años, Ministerio de Cultura y Biblioteca organizamos un Encuentro en Burgos con bibliotecarios iberoamericanos. Cuando delante de esa Casa escucharon que allí los Reyes Católicos habían recibido a Colón tras la vuelta del segundo de sus viajes a América, recuerdo la manifestación de emoción en varios de los americanos presentes. Seguramente lo que aquellos bibliotecarios lectores vieron en ese momento no fue casa ni piedra, ni momento para la 'protesta fraterna' de López Obrador. Lo que debieron de ver fue el esquema de una raíz compartida que les remitía al Neruda que de nuestros antepasados escribía: a los bárbaros se les caían… las palabras luminosas que se quedaron aquí resplandecientes… el idioma. Salimos perdiendo… Salimos ganando… Se llevaron todo y nos dejaron todo… Nos dejaron las palabras.

En la historia de las piedras se tejen sentimientos. Mientras siguen conectadas al pulso de la vida, dentro de ellas se expande conocimiento cada día. Durante este mes ahí ha desparramado José Luis Gómez las palabras de Mío Cid en una excelente interpretación de ese Poema (si es que Poema fuera, pero Poema le llaman) en que por primera vez se cita una ciudad, la ciudad de Burgos; ahí hemos escuchado ahondar luego en el conocimiento del mundo de las Catedrales; ahí podemos ver ahora la exposición de Marceliano Santa María, Inéditos y Curiosos, pinturas y dibujos de colecciones particulares, expuestas rara vez, apenas conocidas. Hay que procurar verla. La pasión creativa del pintor a lo largo de muchos años navegando por distintas corrientes y sumergiéndose en distintos temas más allá del regionalismo castellanista, emociona. Su versatilidad, seduce.