«Todo el mundo tenía puestos los ojos en la Vuelta a Burgos»

J.C.M
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Es el máximo responsable de la Vuelta a Burgos y cabeza visible de la organización de una carrera que pasará a la historia por ser la primera a nivel internacional que se ha disputado tras la grave crisis provocada por la COVID-19

Marcos Moral, director de la Vuelta a Burgos. - Foto: Miguel Ángel Valdivielso

Marcos Moral lleva 40 años en la organización de la Vuelta a Burgos, pero sin duda la edición de este año ha sido diferente y, sin duda, la más compleja de su historia. Una vez finalizada, Marcos Moral y todo su equipo han podido disfrutar del éxito organizativo, tanto de nivel deportivo como en el sanitario, con unos controles estrictos para evitar el contacto directo con los corredores. El triunfo de una figura como Remco Evenepoel, la enorme competitividad durante las cinco jornadas y la gran repercusión mediática han premiado el esfuerzo de los organizadores, con el director de la carrera a la cabeza.
¿Qué valoración hace de la Vuelta a Burgos?
Ha sido atípica e histórica. Mi valoración es positiva por todo. Hemos terminado sin ningún contagio, hemos conseguido que gane alguien que va a entrar en la historia del ciclismo y va a dar mucho renombre a la Vuelta a Burgos. Todo ha sido positivo, también el saber estar de los aficionados, que han demostrado que saben estar, han apoyado la Vuelta. 
Pero la crisis provocada por el coronavirus ha provocado un esfuerzo extra para la organización.
Ha sido un mayor esfuerzo para todo el mundo. Ha sido una Vuelta de todo el mundo. Todo el mundo tenía los ojos puestos en nosotros y ha supuesto un trabajo enorme por lo que tenía de extraordinario. Ese esfuerzo ha ido encaminado para adaptar todo lo que hasta ahora se hacía como normal a la nueva situación. 
¿Quizás los peores momentos llegaron cuando tuvieron que abandonar la carrera los ciclistas del UAE es Israel Team?
No fueron malos momentos porque aplicamos una normativa muy estricto que habíamos elaborado. Por primera vez en la historia se había reunido al grupo de médicos de los equipos con los nuestros y quedó muy claro cómo íbamos a actuar. Se constituyó una comisión de Covi que se creó no solo para controlar los posibles contagios, también para rastrear y valorar en cada momento la situación en la nos encontrábamos.
¿Pero supongo que sí habrá habido malos momentos?
Una vez que empezó a rodar la carrera no los hubo, pero sí precaución. Los malos momentos fueron antes de la carrera. Teníamos los permisos pero estábamos muy pendientes, sin dormir, con el epidemiologo de la Junta, José Luis Yáñez, de la situación en la que nos encontrábamos. Podía estar todo peor y no haber comenzado la carrera. Los protocolos los teníamos preparados para el nivel moderado, de hasta 50 contagios por cada 100.000 habitantes.
¿Y cuáles han sido los mejores momentos?
Ver como se desarrollaba la Vuelta, que funcionaban todos los protocolos, que cada problema que surgía tenía una solución. Deportivamente ha sido una vuelta extraordinaria, desde el primer día.
¿Cuándo se tomó la decisión de celebrar la carrera porque parecía que peligraba en el momento más duro de la pandemia?
Ya teníamos las fechas y en ningún momento nadie nos dijo que corriese peligro la carrera. Lo único que nos acosaba era el virus. Lo fácil hubiese sido no hacer nada y dejar que se cerrasen los hoteles, que la crisis siguiese creciendo...La Diputación, creo que con buen criterio, dijo que iba a aguantar y que la situación era la que podría suspender la prueba, no nosotros. Fue mejorando la situación, era una apuesta arriesgada, pero ha sido una realidad y un éxito.  La Vuelta podía suspenderse hasta cinco minutos antes de comenzarla, incluso se podía suspender a mitad de carrera si surgía algún problema. 
Uno de los objetivos prioritarios de la prueba es la promoción de la provincia y eso se ha cumplido con creces.
Creo que se han cumplido todos los objetivos marcados por la Diputación. La imagen de Burgos está en el mundo entero. Se han acreditado periodistas de todo el mundo, además de la difusión que ha tenido por los medios, las redes sociales o televisión. Y eso se verá cuando nos den el estudio que hemos encargado sobre la repercusión de la carrera. También se conocerá el índice de alojamientos que ha tenido la hostelería.
En 2021 pedirán que se corra entre el 3 y el 7 de agosto, ¿por qué esas fechas?
El 31 de agosto es la Clásica de San Sebastián y de allí la gente viene a Burgos. Si la hacemos antes nos acercaríamos demasiado al Tour y eso no sería bueno. Además, la mayor parte de las estructuras ya se quedarían aquí porque el 14 de agosto comienza la Vuelta a España. Es el VIII Centenario de la Catedral de Burgos y saldrá desde aquí y los equipos estarán un montón de días alojados, lo que resulta muy interesante para la economía de Burgos. El centro del ciclismo mundial durante 18 días estará aquí
¿Después del éxito y mérito conseguido cree que la UCI por fin ascenderá a la Vuelta a Burgos a categoría World Tour?
Creo que la Vuelta a Burgos se lo merece desde que se hizo esta categoría. Pero es un tema que debe decidir la UCI y si se empeña que no podemos serlo por cuestiones que no valoro no podemos hacer más. Nosotros seguiremos peleando por ser World Tour, lo mismo que lo hemos hecho con la carrera femenina y lo hemos conseguido. Cuanto más categoría tengas, mejores corredores vendrán y tendrá mayor repercusión a nivel mediático.