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La provincia de Burgos, entre la España edificada más joven

H. JIMÉNEZ
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La edad media de los edificios residenciales data de 1990 (tres años menos en la capital) frente a otras provincias cuyo desarrollo fundamental se concentró entre las décadas de los 70 y 80

Barrios en construcción en la capital burgalesa. - Foto: Alberto Rodrigo

No en cuanto a las personas, desde luego, porque la provincia de Burgos está peligrosamente envejecida. Pero en materia de ladrillo la provincia de Burgos es relativamente reciente en comparación con el resto del país y la edad media de sus viviendas data de 1990, lo que la sitúa en el pelotón de las más jóvenes de España.

Los datos han sido analizados por el portal inmobiliario Idealista, que a su vez parte de la base estadística del Catastro (Ministerio de Hacienda), y se refieren al año de construcción de los inmuebles residenciales. Según este estudio, las viviendas de los burgaleses tienen una antigüedad promedio de poco más de 30 años, en el puesto número 11 del conjunto del país empatada con Ávila, Lugo y Soria. Sería también, por tanto, la más joven de Castilla y León junto a las provincias abulense y soriana.

El informe permite obtener conclusiones muy curiosas a lo largo y ancho de la geografía nacional. Por ejemplo, que Toledo y Guadalajara tienen las viviendas más recientes. Ambas son provincias limítrofes con Madrid en las que se construyeron miles de promociones durante los años de la explosión inmobiliaria previa a la crisis de 2008 y esto se refleja perfectamente en la estadística.

En el extremo contrario, territorios como Barcelona, Gipúzcoa, Madrid o Vizcaya figuran en los últimos puestos. Todas ellas se desarrollaron industrial y económicamente antes que el resto de España, fueron zonas de aluvión para miles de emigrantes interiores (muchos burgaleses de origen siguen viviendo al lugar al que se fueron para encontrar trabajo) y de ahí que sus viviendas se levantasen de forma mayoritaria entre finales de los años 60 y mediados de los 70.

Volviendo a la provincia de Burgos, la estadística que recoge Idealista a partir del Catastro muestra cómo la capital tiene una antigüedad media en sus viviendas de 1993. Por supuesto, habrá edificios de finales del XIX o de principios del XX que estarán ocupados por residentes. También el gran ensanche de Gamonal de los años 70. Pero hay muchos construidos entre la última década del siglo XX y la primera del XXI, los que conforman los nuevos y grandes barrios, y estos son los que decantan la media hasta esta relativa juventud.

En concreto, los edificios residenciales del casco histórico datan (siempre en promedio) de 1968. Los del distrito centro son mínimamente posteriores, de 1969. La zona sur y Capiscol-Gamonal de 1977, casi a la par que Villafría, La Ventilla o Castañares. El entorno de la avenida de Castilla y León se va hasta 1996, Fuentecillas a 2004, el entorno de la Universidad-Huelgas a 2005 (gracias a las promociones de Parralillos y Cellophane) y el mismo año se adjudica toda la enorme llanura que se extiende entre el G-3 y Villímar.

En la provincia. Mirando al resto de la provincia, entre las principales localidades burgalesas destaca Miranda de Ebro, con una edad media de sus construcciones que se remonta a 1967. La localidad ferroviaria vivió en aquellos años un notable crecimiento industrial, adelantado respecto a muchas otras, y sin embargo en los últimos tiempos no ha visto surgir grandes promociones residenciales.

Aranda de Duero, por su parte, es de 1981, en un pelotón medio donde encontramos también a Medina de Pomar o a Roa, mientras que Briviesca es del año 2000 (siempre hablando de sus edificios residenciales) y el Valle de Mena de 1970. No sorprende encontrar, entre los más novatos, a Villagonzalo Pedernales (2003) y Alfoz de Quintanadueñas (2008). Estos dos últimos pertenecen al alfoz de la capital y se multiplicaron al calor de la gran ola inmobiliaria de principios de este siglo. La sucesión de viviendas individuales que se levantaron en ellos, y que les permitió convertirse en dos de los municipios con más crecimiento de la provincia y por tanto más rejuvenecidos, queda también confirmada en esta datación de sus construcciones.