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Un envoltorio más 'verde' sin renunciar a la calidad

SPC
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Campofrío cambia en España el empaquetado de sus marcas Revilla, Navidul y Campofrío por envases 100% reciclables

Un envoltorio más ‘verde’ sin renunciar a la calidad - Foto: CESAR MANSO

La sostenibilidad de sus envases se ha convertido en una prioridad para Campofrío. El líder de productos cárnicos elaborados en España ha iniciado el cambio de su porfolio de marcas Campofrío, Navidul y Revilla a envases 100 por 100 reciclables.

De esta manera, la compañía se adelanta a la Estrategia Europea de Economía Circular cuyo objetivo es conseguir en 2030 que todos los envases sean reutilizables o reciclables. «Esta iniciativa pone de manifiesto el compromiso de la empresa para impulsar la implantación de un modelo de Economía Circular que exige la revisión de todos los procesos relacionados con el ciclo de vida del producto, desde su diseño hasta su revalorización», especifica Javier Dueñas, CEO de Campofrío. 

La implementación, que se realizará de forma progresiva, ha comenzado este 2021 con las bandejas de las pizzas Campofrío y los loncheados de las marcas Campofrío, Navidul y Revilla, que además reducirán en un 20 por ciento el contenido de plástico en sus envases. 

El cambio de su porfolio de productos a envases 100 por 100 reciclables forma parte de los cuatro pilares de la Estrategia Campofrío Envases Responsables que incluye además la reducción de un 25 por ciento en la utilización de plástico virgen para 2025; el incremento del contenido de material reciclado hasta el máximo técnicamente posible; y el estudio de otras soluciones de envases.

«Envases, innovación y sostenibilidad deben ir de la mano. Desde Campofrío, estamos liderando un cambio en la forma de concebir los envases para que, además de ofrecer máxima garantía de calidad y seguridad alimentaria, sean más respetuosos con el medio ambiente», explica José Vilches, director de Innovación de Sigma en Europa, empresa a la que pertenece Campofrío.

En torno a estos pilares, durante los últimos años la compañía ha alcanzado diversos logros como la incorporación de material reciclado hasta donde es técnicamente posible. «En el caso de Campofrío, el porcentaje se sitúa en torno al 60 por ciento en sus productos loncheados y en un 80 por ciento en las pizzas», explica Mercedes Hortal, responsable del Centro de Excelencia en Packaging de Sigma en Europa. 

En este sentido, es destacable que la empresa se convirtió recientemente en el primer envasador de pizzas refrigeradas en obtener el sello Ecosense que certifica que sus bandejas incorporan material reciclado procedente de las mermas de fabricación. Asimismo, añade Hortal, «la compañía ha conseguido avanzar en su objetivo de disminuir la utilización de plástico virgen en todos sus envases, consiguiendo hasta el momento una reducción del 8 por ciento. Somos ambiciosos y trabajamos de manera continua para que nuestros formatos y envases contengan la menor cantidad de material posible».

«Los consumidores demandan la adopción de modelos de negocio sostenible y las empresas somos la palanca del cambio que debe liderar esta trasformación. Por ello, desde Campofrío deseamos impulsar iniciativas innovadoras que contribuyan a dar solución a los problemas ambientales de nuestro planeta, aplicando prácticas de sostenibilidad en toda la cadena de valor, desde la granja hasta la mesa», concluye Dueñas.

 

Certificación ‘residuo cero’ de Aenor

Campofrío se convirtió el pasado año en la primera cárnica en obtener la certificación de Residuo Cero de Aenor. La entidad -la única en emitir esta certificación- otorgó al complejo de La Bureba (Burgos) el sello que acredita que el complejo valoriza y recicla más del 90 por ciento de sus residuos, evitando que tengan como destino final su eliminación en vertedero.

El certificado Residuo Cero pone el foco en los puntos de generación de residuos para reconocer el impulso de la Economía Circular, que prioriza la reutilización y el reciclaje, aprovechando los residuos como materia prima para nuevos procesos. Para conseguir adaptar el funcionamiento del centro a un sistema medioambientalmente sostenible, la firma incorporó medidas entre las que destacan la implantación de la segregación en origen de todas las fracciones de residuos para aumentar al máximo su valorización. Para ello, apostaron por nuevos equipos en el punto limpio final destinados a las nuevas fracciones de residuos y, en el interior de la planta, se crearon puntos intermedios. Asimismo, el personal de la fábrica recibió la formación correspondiente.

Este sello se suma a la certificación ISO14001 ya obtenida por la fábrica de La Bureba.