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Los pedidos de gasoil a domicilio se triplican

G. ARCE
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Ante la escalada de precios, las familias han optado por llenar los depósitos -aunque no estén vacíos- para economizar, lo que ha multiplicado la actividad de los distribuidores

Huidobro hace un llamamiento a la calma y estima que los precios van a tocar techo y se irán adaptando a una situación de mucha incertidumbre. - Foto: Luis López Araico

La actividad es frenética estos días en la sede de Beroil, empresa burgalesa especializada en la venta y distribución de hidrocarburos en gasolineras, a domicilio y para las industrias y la agricultura. Desde principios de marzo, los pedidos de gasoil a domicilio se han triplicado y su flota integrada por 25 camiones no deja de atender peticiones por toda España. Al trajín por el acopio de los particulares -incluso para llenar medio depósito- se une la incertidumbre de los precios a los que cada día compra los carburantes en el mercado esta empresa con sede en Rubena. 

Su responsable, Rodrigo Huidobro, no quita el ojo de las curvas de precio del barril Brent que escalan en su teléfono móvil a tiempo real. Desde enero hasta mediados de la semana pasada, el gasoil de calefacción ha doblado su precio, lo que para una familia de un adosado o una comunidad de vecinos de un inmueble supone un quebranto económico importante. El gasoleo agrícola también se dobla y los carburantes en gasolinera ya empiezan a pagarse a 2 euros el litro.

«Desde que empezó la guerra los pedidos a domicilio se han multiplicado por tres. Incluso nos llaman para rellenar depósitos para hacer acopio y esquivar los precios que todos esperan más altos», resume Huidobro, quien matiza que esto no está ocurriendo en la industria en general, aunque sí en las empresas del transporte, muy dependientes y sensibles a las variaciones de precios. 

Dicho esto, este empresario insiste en que no hay problemas de desabastecimiento, máxime cuando estamos al final del invierno y éste ha sido menos exigente en temperaturas que otros. «Lo importante es no volverse locos y, ante la repercusión que los precios tienen en el consumidor, intentar consumir menos».

En Beroil se considera que los precios de los hidrocarburos «están tocando techo, aunque aún habrá días de ajuste». Rodrigo Huidobro, que lleva 28 años en el negocio, recuerda que siempre en tiempos de guerra -como la del Golfo- ha bajado el precio del petróleo, con rebotes y bajadas muy fuertes. «Creo que esta bajada se producirá...».

«La crisis de Ucrania -explica- ya se notó antes de que se desatase la guerra, pero cuando estalló, sobre todo a partir del día 1, se dispararon los precios, con cinco días en los que estuvieron desorbitados». A principios de año, el barril Brent, de referencia en el mercado mundial, se pagaba a 88 dólares y en la mañana del miércoles superó los 130 dólares. «Es muy importante el cambio monetario, que también contribuye a encarecer el precio final del carburante». 
Cambio energético. Desde Beroil apuesta por la transformación energética y la lucha contra el cambio climático, pero tienen claro que no puede desaparecer una energía sin tener un sustituto consolidado. «No puede haber un cambio energético mientras no haya una solución a lo que quitas. No puedes suprimir el diésel sin tener solucionado el suministro eléctrico a los coches eléctricos».