«Hubiéramos llenado cuatro aviones con afición»

CARMELO PALACIOS
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ENTREVISTA | Félix Sancho, presidente del Hereda San Pablo, repasa la actualidad del club y cuenta sus sensaciones de camino a la Final Eight de Atenas, donde mañana juega el equipo burgalés

Félix Sancho, ayer en el avión rumbo a Atenas. - Foto: Alberto Rodrigo

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Calma antes de la tempestad

Abróchense el cinturón. Es la hora. Las azafatas dan las últimas instrucciones antes de despegar. Todo está listo para comenzar el vuelo que llevará al Hereda San Pablo Burgos a Grecia. Con el motor ya en marcha, algunos jugadores duermen después del madrugón, otros enredan con los móviles, el cuerpo técnico revisa partidos en el portátil y nosotros aprovechamos las más de tres horas que separan Madrid de Atenas para charlar con Félix Sancho. Por un día, el presidente azulón ha cambiado el traje por el chándal del equipo. Es el que manda, pero parece uno más de la expedición.

No está tenso, aparenta tranquilidad, como si se hubiera acostumbrado ya a que su club esté presente en las grandes citas. Hace exactamente un año, estaba nervioso por la eliminatoria de Kiev, en la que el San Pablo se jugaba entrar en la fase de grupos de la Champions. La película ha cambiado mucho desde entonces y ahora se codea con las mejores escuadras en la Final Eight de la Basketball Champions League.

Montó un equipo de baloncesto hace tan solo un lustro y hoy está en un avión para disputar la fase final de una competición continental, ¿es consciente de lo logrado en tan poco tiempo?
No, hay que verlo todo con un poco de perspectiva para darse cuenta. Ocurre todo tan rápido que no nos da tiempo a asimilar lo que nos está pasando. Ascender, llegar a semifinales de la ACB, Europa, la pandemia… Nos han pasado muchas cosas a todos los niveles en estos años.

No se imaginaba llegar tan lejos por mucho que lo dijera el eslogan de la temporada...
Soy de los más optimistas del mundo, pero jamás me lo hubiese imaginado. Cuando estás en LEB, crees que puedes subir a ACB y luego entrar en Copa, cosas así, pero lo de jugar la Final Eight de la Champions es un sueño.

¿Qué daría por bueno en esta Final Eight?
Ganar (ríe). Creo que pasar el primer partido contra el Hapoel es lo más complicado. Si vencemos, nos plantamos en la final y eso sería increíble. Una vez ahí, no te queda otra que ganar.

Enfrente habrá un equipo con nueve millones de euros de presupuesto y con el cartel de favorito, ¿le beneficia al San Pablo ir de tapado?
La diferencia de presupuesto se notará, pero estamos capacitados para ganar a cualquiera. También para perder, ¿eh? Hemos demostrado ser competitivos con todos y cada uno de los equipos a los que nos hemos enfrentado. Tratamos de tú a tú al Barcelona y pudimos llevarnos la victoria en el Palau. Eso hace unos años era una quimera.

¿Se imagina este duelo tan importante con afición?
Sería lo más bonito del mundo. No paro de imaginarme vivir con el público las cosas buenas que nos están pasando. El otro día ganamos y estaba triste en el campo viendo que estaba vacío. Esta situación te deja un cierto sabor agridulce. Es una lástima.

¿Se hubiera teñido Atenas de azul?
Creo que hubiéramos llenado cuatro aviones porque hubiese existido la posibilidad de ir desde Burgos con vuelos baratos.

(La entrevista completa y una amplia previa de 5 páginas hechas por dos enviados especiales a Atenas, hoy en la edición de papel de Diario de Burgos)