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Oña gana alumnos, los colegios de Briviesca y Frías pierden

S.F.L.
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Las matrículas del centro de la villa condal solo se amplían en 4 respecto al pasado año académico y el descenso de las de los otros 3 no resulta muy llamativo. En el Mencía de Velasco hay un docente menos

Imagen de archivo de una niña anotando el horario de clases. - Foto: Luis López Araico

Tres de los cuatro centros de enseñanza de Primaria de la comarca burebana -dos de Briviesca, Oña y Frías- pierden alumnos en el nuevo curso escolar. En el caso del colegio San Salvador de la villa condal, tanto los padres y madres como los docentes se muestran contentos de que la tendencia a la baja del número de matriculaciones haya dado un giro de 180 grados, y aunque tan solo ha ganado cuatro estudiantes (de 39 a 43), el claustro de profesores se mantiene en siete. 

En el caso de las dos escuelas de la capital burebana, fuentes del Juan Abascal manifiestan a este periódico que «el número general de alumnos ha bajado y se han ido más niños al instituto que los que han entrado este curso». El año académico ha arrancado este viernes con 268 alumnos. El segundo centro de la ciudad, el Mencía de Velasco, ha perdido 8 estudiantes con respecto al curso anterior (de 196 a 187)y también un docente. Ambos colegios sufren el descenso de matrículas desde hace años, que generó que los estudiantes de algunos cursos se tuvieran que congregar en una sola aula, a diferencia de otras anualidades que lo hacían en dos. 

Desde la dirección de los colegios aseguran que continúa la misma situación de los últimos tiempos y que la despoblación en el mundo rural está haciendo mella en los servicios. «La tasa de natalidad en la comarca burebana es baja; esto significa que los niños de tres años que se matriculan no complementan las plazas que dejan los alumnos que abandonan el centro para comenzar con los estudios de Secundaria», manifiestan desde el colegio bilingüe. 

En Frías, el que menos estudiantes tiene de la zona, tan solo cuenta con 10, no hay ningún niño en el primer curso de Educación Infantil, solo de cinco años. Cuatro jóvenes comenzarán en los próximos días la ESO en el instituto de Medina de Pomar y por el momento no hay nuevas incorporaciones. Afortunadamente, las dos clases donde estudian los alumnos de diferentes edades (5, 6 y 7 años por un lado y de 7 y 8 por otro) se mantendrán abiertas durante el curso, algo que según la directora del colegio «supone un gran esfuerzo para todos que los alumnos se mezclen por edades». No obstante, los dos profesores más los especialistas que desde hoy acudirán a diario al municipio a impartir clase (la cifra se conserva igual que en el pasado curdo académico) apuestan porque «las escuelas rurales sigan con vida por ser el corazón cultural de Castilla».