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El fuego devora una nave agrícola en Fresno de Losa

A.C. / Fresno de Losa
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El operativo de extinción, que se ha mantenido toda la noche, movilizó a los parques de Medina, Espejo, Nanclares y Miranda

Desde el camión de altura con escala del parque de bomberos de Nanclares (Álava) se trató de levantar el tejado para atacar el fuego desde arriba. Siete vehículos formaban el operativo a las 8 de la tarde. - Foto: A.C.

Ocurrió al poco de estrenar la nave hace más de diez años. Un incendio se llevó parte del incipiente trabajo de sus propietarios. De nuevo, ayer, un fuego que se declaró poco antes de las cinco de la tarde, cercenó el trabajo y el esfuerzo de una familia de agricultores y ganaderos de Fresno de Losa, que vieron como buena parte de su cosecha era devorada por las llamas. Toneladas de paja, hierba, grano y un remolque se contaron entre los daños, además de la propia nave de unos 2.000 metros cuadrados.

El dispositivo desplegado para extinguir el incendio fue muy llamativo y contó con todos los profesionales que estaban en la tarde de ayer trabajando tanto en el parque de bomberos de Espejo, como en el de Nanclares, ambos en Álava. Los primeros en llegar fueron los voluntarios del parque de la Diputación con base en Medina de Pomar, que movilizaron un camión autobomba y un camión cisterna, así como seis bomberos. A ellos pronto se unieron los profesionales de Espejo, activados por la central de emergencias 112 Castilla y León, en virtud del convenio de colaboración establecido entre las diputaciones de Burgos y Álava. Los profesionales de Espejo, a tan solo 23 kilómetros de Fresno de Losa, pidieron apoyo a su parque central, en Nanclares, a 38 kilómetros, con lo que los dos parques alaveses aportaron al dispositivo un total de quince profesionales con tres camiones autobombas y un vehículo de altura, que trató de atacar las llamas desde el tejado.

Asimismo,  tres profesionales de incendios forestales de la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León con un camión cisterna apoyaron las tareas de extinción, a las que a última hora de la tarde también se iba a sumar un camión autobomba y profesionales de Miranda de Ebro, a 42 kilómetros. Todos estos medios contaron con un suministro constante de agua gracias al sistema de tuberías  que montaron vecinos y agricultores de la zona para llevar el agua del sistema de regadío que se alimenta de la cercana balsa de Mambliga. Asimismo, media docena de tractores y otras máquinas colaboraron sin parar para desalojar de paja el sector izquierdo de la nave y así tratar de evitar que el fuego progresara, mientras que el derecho, mucho más grande  estaba «totalmente afectado», según explicaron los responsables del operativo a DB.

Ganado a salvo. Una de las estrategias fue tratar de abrir el techo para meter agua por arriba gracias a la escala del parque de Nanclares. Pero cuando anochecía ya aventuraban que «la extinción va a ser costosa, porque hay que sacar la paja fuera y removerla». «Habrá trabajo para toda la noche y mañana», avanzaron. Afortunadamente, el centenar de cabezas de ganado que había en la parte trasera de la nave ya se había retirado cuando llegaron los bomberos y se pusieron a salvo en un prado anexo. Asimismo, la mayor parte de la maquinaria estaba fuera de la nave, donde ardió un remolque. Las pérdidas en paja, cereal y hierba fueron, sin embargo, muy cuantiosas.