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La Ribera y Páramos, extremos opuestos del campo burgalés

G. ARCE
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El Censo Agrario de 2022 estima en 681 millones la producción agropecuaria estándar anual de la provincia, la mitad de la misma repartida entre las comarcas ribereña y del Arlanza

Cosecha en los campos del Arlanza. - Foto: Alberto Rodrigo

El campo burgalés, el conjunto de sus 11.678 explotaciones agrícolas y ganaderas, genera unos números anuales similares y en muchos casos superiores a los de las principales industrias multinacionales asentadas en la provincia. Son 681,2 millones de euros de producción estándar total (PET) estimada en cada ejercicio, el 13,7% del conjunto de Castilla y León (5.800 millones en el total regional), aunque el reparto de la misma es muy desigual entre las ocho comarcas agropecuarias en las que se estructura la provincia.

El mapa económico que dibuja el Censo Agrario 2022, recientemente publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) y que da continuidad al que se publicó en el año 2009, concentra casi el 50% de la riqueza agraria de Burgos en el sur de la provincia, entre las comarcas de La Ribera y del Arlanza.

La primera, impulsada por la industria del vino, es la más rica con diferencia, pues alcanza un PET de 166,7 millones de euros, el 24,4% del total provincial, mientras que Arlanza -más cerealista- produce 160,6 millones al año, el 23,5%.

Ribera encabeza el número de explotaciones agrarias (3.680), aunque Arlanza hace lo propio en superficie agrícola utilizada (SAU), con un global de 126.024 hectáreas, y en unidades ganaderas totales (UGT), 68.618.

La comarca de los viñedos es hasta casi ocho veces más productiva que la de Páramos, que apenas reúne el 3,1% del PET provincial, con sus 21,4 millones de euros cada campaña repartidos entre 317 explotaciones agrarias. Por encima de Páramos se sitúa La Demanda, aunque su producción agraria es el doble, casi 45 millones de euros, el 6,6% del total provincial.

Estos son algunos de los balances comarcales que por primera vez se manejan en el Censo Agrario Nacional y que visualizan el reparto entre territorios de un sector clave en la economía provincial.

El PET, según detalla el INE, es el valor monetario de la producción bruta al precio de salida de la explotación. Este dato se extrajo de la campaña agrícola de doce meses comprendida entre el 1 de octubre de 2019 y el 30 de septiembre de 2020. Por lo que respecta las UGT, las unidades ganaderas totales, hacen referencia a una unidad de medida estándar que permite la agregación de diferentes categorías de ganado de diversas especies y edades, explica el INE.

De acuerdo al PET, tras Ribera y Arlanza se sitúan Pisuerga y Arlanzón, con 92,3 millones (el 13,5% del total provincial) y 72 millones (10,7%). En ambos casos se superan las cien mil hectáreas de cultivo (126.024 y 121.253, respectivamente), aunque Pisuerga reúne más de 22.070 unidades ganaderas frente a las 17.000 de Arlanzón.

Bureba-Ebro reúne más superficie cultivada que la comarca de Arlanzón (110.133 hectáreas), aunque sus unidades ganaderas son sensiblemente inferiores (8.834), alcanzando un PET de 66,3 millones de euros en el Censo Agrario, el 9,7% del conjunto de la provincia.

Merindades, por su parte, reúne 1.250 explotaciones y tiene en su haber 88.557 hectáreas de cultivo y 32.086 unidades ganaderas. Su producción anual es de 56,7 millones de euros, el 8,3% provincial.

Regional

Burgos aglutina el 11,7% del PET de Castilla y León, casi el 14% de su superficie agrícola (736.802 hectáreas de los 5,2 millones de la región) y el 9% de las unidades ganaderas (245.291 de 2,6 millones totales).

La provincia con una producción anual más alta es Segovia (901,9 millones de euros, el 15,5% regional), seguida de Valladolid (843,6 millones, 14,55%) y Salamanca (814.627, 14%). En esta última provincia se concentra la mayor superficie agraria (893.652 hectáreas, el 16,9% regional) y el mayor número de unidades ganaderas, 616.921, el 22,89%.

En el último escalón de producción se sitúa Ávila, con 427,5 millones de euros, el 7,3% de la Comunidad Autónoma.

De acuerdo a los datos que maneja el Censo Agrario 2022, la comarca agraria más productiva de la región es la segoviana de Cuéllar, con 577,2 millones de euros de PET, superando la producción total conjunta de provincias como Soria (441,9 millones) y Ávila (427,5 millones).

Le siguen las comarcas Sureste y Sur de Valladolid, con 245,7 y 224,6 millones de euros, respectivamente, y la abulense Arévalo-Madrigal, con 216,5 millones.

Las zonas con menor producción agraria de Castilla y León son La Cabrera (León), 6,8 millones; Pinares (Soria), 7,3 millones; y la palentina Cervera, 11,3 millones.

Invernaderos

Todos los números manejados hasta el momento se quedan pequeños ante la comarca agraria más productiva de España, el Campo de Dalias, la tierra de los invernaderos almeriense que alcanza un PET anual de 1,3 millones de euros, es decir, una quinta parte de todo lo que produce Castilla y León bajo techos de plástico. Es la zona de agricultura intensiva más importante del mundo, que produce con destino a los principales mercados de abastos de toda Europa.

Le sigue en riqueza La Campiña sevillana, con 836,2 millones; La Segriá, en Lleida, con 757,2 millones, principalmente de la producción de fruta dulce (pera, manzana y melocotón) y cultivos de cereales y forrajes; y el Suroeste y Valle de Guadalentín, en la huerta murciana, con 793 millones.