Los funcionarios ya han hecho casi la mitad de horas extras

R.C.G.
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En el primer trimestre solo el gasto en Policía Local supera los 110.000 euros. En los dos últimos ejercicios el Ayuntamiento de Miranda de Ebro ha superado el máximo permitido por la ley

Agentes de la Policía Local de Miranda. - Foto: R.C.G.

Las horas extra son un recurso cada vez más habitual para suplir la escasez de personal en el Ayuntamiento de Miranda. El gasto por este concepto se ha triplicado en los últimos años y, lejos de encontrarse una solución, la cifra no deja de crecer. 

En el primer trimestre de este curso, la administración local ya ha gastado más de 170.000 euros, cerca de la mitad de la cantidad presupuestada para todo el ejercicio. Si la progresión se mantiene igual en los meses restantes, en diciembre se alcanzaría un nuevo récord. 

El año pasado las arcas municipales desembolsaron 595.000 euros a funcionarios que tuvieron que hacer más horas que las que marca su jornada laboral, lo que supone 55.000 euros más que en 2019 y un aumento considerable con la pasada legislatura. En ambos casos el gasto final fue casi el doble del presupuestado. Este año el equipo de gobierno mirandés esperaba rebajar esa cuantía y ahorrar una importante suma, al estar prevista la incorporación de más efectivos a Policía Local, el servicio que junto a Bomberos hace que se dispare el gasto por la necesidad de garantizar un mínimo de trabajadores por turno.  

Sin embargo, los números por ahora están muy lejos de los esperados porque se han consumido ya 111.000 de los 140.000 euros reservados para los agentes. Para el servicio de extinción de incendios está contemplada una cantidad similar, que todo apunta a que también se quedará corta ante las dificultades para cubrir las vacantes. 

Aunque el área de Seguridad Ciudadana es el que más sufre la falta de plantilla, el déficit de empleados afecta en mayor o menor medida a todos los departamentos municipales. Secretaría General, Vías Públicas, Servicios Sociales, Cultura, Intervención o SAC, también tienen una partida asignada en los presupuestos para horas extra.

Las restricciones impuestas a los ayuntamientos a la hora de contratar personal con el objetivo de controlar el gasto público han provocado que vayan quedando plazas libres, un problema agravado por los contratiempos y la dilación del PSOE en la convocatoria de oposiciones. Algunas de las vacantes se cubren de forma interina, pero en muchos casos es la plantilla la que tiene que redoblar esfuerzos, una situación muy criticada por los sindicatos. 

Hay horas extra que se compensan con días libres, pero otras se abonan, lo que además del elevado gasto que supone para las arcas públicas, acarrea un problema legal al Ayuntamiento. Y es que la situación ha llegado a un punto en el que la ciudad incumple la normativa que impide a las administraciones pagar en gratificaciones extraordinarias más de un 10% de la masa salarial de los funcionarios. Izquierda Unida ya denunció hace un año a Inspección de Trabajo dicho incumplimiento y en el último pleno dicha formación ha solicitado un informe sobre si algún empleado ha cobrado más de 80 horas extras anuales, el tope máximo que establece la legislación laboral.